.

daniel (soto) me obsequió una cantidad considerable de cangrejos. preciosos, pero no bailan, qué dolor.
daniel (soto) me obsequió una cantidad considerable de cangrejos. preciosos, pero no bailan, qué dolor.
[lamento por el silencio de los cangrejos, las castañuelitas mudas y las caderitas quietas: ay.]
27.2.09, pregunta:
¿por qué el que acabo de poner de muestra en su cajita aquí arriba sí hace de todo? ¿será que les dio un poquito con el martillo antes de dármelos, por si acaso? ¿pensó que, si me los daba vivos, a lo mejor les daba por aparearse donde yo los viera?
¿por qué el que acabo de poner de muestra en su cajita aquí arriba sí hace de todo? ¿será que les dio un poquito con el martillo antes de dármelos, por si acaso? ¿pensó que, si me los daba vivos, a lo mejor les daba por aparearse donde yo los viera?

Sí bailan, claro! Solamente que usted no los ve, pues se están preparando para el espectáculo. No se lamente, ¡espere con ansias el gran momento!
ResponderBorraro. k.
ResponderBorrarLa verdad es que estaban viejos y cansados, por eso no bailan. De seguro esta muestra suya es un bebé recién nacido, listo para bailar.. aunque qué ganas de comerlo!
ResponderBorrar¿cómo lo quiere: asado o frito en mantequilla? ¿le concede un último deseo antes de echarlo a la olla? tal vez baile bonito.
ResponderBorrar¿quiere decir que los que me dio estaban como yo? con razón ni se mueven.
además, seguro tampoco tienen con quién.
ResponderBorrarBueno, para que sea feliz. Le dejé unos cuantos en mi blog. ¡Que los disfrute!
ResponderBorrar¡Danieeeel! Usted, ¿quéééé les hace, a los pobres? ¡Esos también están muertos! Y ni siquiera tienen tumba colectiva, como los otros, sino cada uno en su propio ataúd. Y muertos muertos muertos muertos.
ResponderBorrarPor favor, anote: yo estaré vieja, pero muerta… ¡jamás!