6.11.09

abenámar



–¡abenámar, abenámar: moro de la morería!

el día en que tú naciste, ¡grandes señales había!
estaba la mar en calma, la luna estaba crecida: hombre que en tal signo nace, no debe decir mentira.

¿qué castillos son aquellos?



–el alhambra era, señor.







de: abenámar, romance anónimo del siglo quince

2 comentarios:

  1. éste es el romance completo, anónimo, del siglo quince:

    romance de abenámar y el rey don juan

    "¡abenámar, abenámar,
    moro de la morería,
    el día que tú naciste
    grandes señales había!
    estaba la mar en calma,
    la luna estaba crecida:
    moro que en tal signo nace
    no debe decir mentira."
    allí respondiera el moro,
    bien oiréis lo que decía:
    "yo te lo diré, señor,
    aunque me cueste la vida,
    porque soy hijo de un moro
    y una cristiana cautiva;
    siendo yo niño y muchacho,
    mi madre me lo decía:
    que mentira no dijese,
    que era grande villanía:
    por tanto, pregunta, rey,
    que la verdad te diría."
    "yo te agradezco, abenámar,
    aquesa tu cortesía.
    ¿qué castillos son aquéllos?
    ¡altos son y relucían!
    "el alhambra era, señor,
    y la otra la mezquita;
    los otros los alixares,
    labrados a maravilla.
    el moro que los labraba
    cien doblas cobraba al día,
    y el día que no los labra,
    otras tantas se perdía.
    el otro es generalife,
    huerta que par no tenía;
    el otro torres bermejas,
    castillo de gran valía."
    allí habló el rey don juan,
    bien oiréis lo que decía:
    "si tú quisieses, granada,
    contigo me casaría;
    daréte en arras y dote
    a córdoba y a sevilla."
    "casada soy, rey don juan,
    casada soy, que no viuda;
    el moro que a mí me tiene
    muy grande bien me quería."

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  2. Ahh qué exquisito!! Me encantó y hasta me provocó un sentimiento bien fuerte :)

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