A veces me pregunto qué es el mal gusto, y por qué nos tenemos que aguantar todos los demás el de unos cuantos…
…como esas espantosisísimas ruinas de atenas que alguien puso en la carretera a Puntarenas a la entrada de Grecia,
¡pintadas de verde! O similar.
(bueno… a la i siempre le hace falta el punto.)
[Aquí hace falta una foto que todavía no tengo,
pero algo en mí se niega rotundamente a ir y tomarla,
así es que quién sabe…]
pero algo en mí se niega rotundamente a ir y tomarla,
así es que quién sabe…]
Se merecen la marcha turca de las ruinas de Atenas, pobre composición de Beethoven de acompañar los aconteceres en los gallineros de las fábulas de cuando yo estaba chiquita:
Esta interpretación es del Canadian Brass Ensemble, grupo de veras notable. Supongo, sin embargo, que Beehtoven nunca soñó que podía llegar a oírlo así, tan lejos de la orquestación original. Bueno, supongo que nunca soñó que podía llegarlo a oír de ninguna manera.
En fin, debe ser por eso que uno nunca va a Grecia, sino sólo a Palmares. Ellos, a la entrada, nada más han puesto ventas de carros. Por estos días, en otras partes tienen jocotes y prestiños.

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