Entre las varias versiones latinas del De profundis, está la que unos días atrás puse aquí. Éste es un intento de ponerla en español, ayudada, claro, por cuanta traducción tuve a mano:
Desde lo profundo clamo a ti, Señor.
Señor, ¡escucha mi voz!, inclina tu oído a la súplica de mi voz.
Si tuvieras en cuenta nuestras iniquidades, Señor: ¿quién quedaría incólume?
En tí está ser generoso y, en consecuencia, tu ley se sostiene, Señor.
Sostén mi alma en tu palabra.
Mi alma espera en ti, Señor, como los custodios de la noche esperan la mañana.
Señor, ¡escucha mi voz!, inclina tu oído a la súplica de mi voz.
Si tuvieras en cuenta nuestras iniquidades, Señor: ¿quién quedaría incólume?
En tí está ser generoso y, en consecuencia, tu ley se sostiene, Señor.
Sostén mi alma en tu palabra.
Mi alma espera en ti, Señor, como los custodios de la noche esperan la mañana.

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