Alexis vive en Palmitos, un pueblito aledaño a Palmares. De veras existe ese pueblo de nombre tan improbable. La geografía de Palmares ofrece otros nombres curiosos: también hay una montaña que se llama Berlín. Del otro lado de esa montaña está San Mateo. Alexis fue una vez a San Mateo a coger café.
Hace unos días se fue a charralear con dos amigos. Charralear quiere decir ir de cacería pero, entre tanto, por dicha, de la caza lo único que queda es la costumbre de llevar perros. Se trata pues de un paseo largo, a campo traviesa, con perros.
Cuando venían de vuelta, después de todo un día de charralear, en una loma vieron una vaca muerta con un único zopilote encima. A juzgar por lo que le faltaba a la vaca, se acababa de dar el festín de su vida.
A ver, Gasparín, andá agarralo, lo molestaron los otros dos. Gasparín les hizo el día cuando dejó caer todo y se brincó la cerca. Los amigos saludaron el gesto a carcajada limpia, vieron todavía que el zopilote no voló, sino que se fue medio andando, medio brincando, con la torpeza que los caracteriza cuando están en tierra, y siguieron caminando. Ya los alcanzaría Gasparín cuando el zopilote se le aburriera del jueguito y alzara vuelo, o tratara de meterle un picotazo.
No hay contraste más impresionante que el que ofrece un zopilote volando con su triste persona en tierra. Además de agresivos, son feos los condenados. Y sucios y cochinos, llenos de parásitos. Así deben ser de hediondos. Se pelean por todo, a picotazos; a menudo al menos les faltan plumas.
Gasparín los alcanzó en un recodo del camino. Le había dado la vuelta completa al cerro por el otro lado. Bien agarrado debajo del brazo, serio, serio, como un gran chompipe, venía el zopilote.
Alexis pasó hoy antes de la clase y me contó este cuento. Me lo contó en alemán.

Qué curioso. Le pasé el link a un amigo que es de Palmitos. Conoce a los dos muchachos, a Alexis y a Gasparín. Uno de ellos fue alumno suyo en clases de artes marciales. Pero no conocía la historia.
ResponderBorrarNo me extraña… acaba de pasar. Más bien el pobre Alexis va a quedarse de una pieza cuando se dé cuenta de que tu amigo ya oyó del zopilote… : )
ResponderBorrarcomen así, ciertamente y son repulsivos casi en todo...
ResponderBorrarpero no hay que temerles tanto, como a otros que se jactan de sus plumajes mientras matan o aniquilan, como si fueran políticos.
Tu texto es sugestivo, Silvia. Se "trasciende" a sí mismo.
Gracias por dárnoslo
Álvaro
Ajá. De acuerdo. Gracias, Álvaro.
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