se acerca la fecha en que estuvimos allá hace tres años; los que participamos en ese seminario como que estamos rememorando todos. recibo e-mails, ésta y otras fotos de irina…
ayer puse aquí a ámal y a nuran, de egipto. en esta foto del paseo a meißen, sobre un puente que cruza el elba, estoy con irina (de anteojos) y tanja, rusas. pasé ese mes entre color tinaja y color cangrejo. irina me cuenta que ya casi no da clases de alemán.
meißen (meissen, la ß/es-zet se pronuncia como una s del español) queda río abajo de dresde, o sea, hacia el noroeste. ayer, casualmente, conversaba con papá del castillo de meißen, al que casi se puede decir que le empotraron la catedral. el castillo se ve a la derecha, la catedral termina donde se ve el árbol, las casas de más a la izquierda quedan al otro lado de la calle.
singular la catedral de estilo gótico, no de líneas rectas sino curvas, como se puede apreciar en las cúspides. el castillo, visto desde la placita, tiene una fachada encantadora. con rosales en las paredes, pasaría por el de la bella durmiente.
-:-
la libertad personal es inalienable, verdad, o debería serlo, o ésa es la ilusión que tenemos. de las cosas que más me estremecen es que hay mil y mil maneras de coartarla, muy a menudo sin que nadie se inmute. pero lo peor de lo peor, me parece, es cuando simplemente te agarran y te encierran, punto, ojalá sin nada que hacer.
ésta es la historia o la leyenda de una persona que vivió muchos años en el castillo de meißen. si no hubiera pasado allí encerrado por mandato real, probablemente habría sido secuestrado y habría terminado sus días en otro lado, tal vez en otro país, pero seguro también encerrado.
ésta es la historia o la leyenda de una persona que vivió muchos años en el castillo de meißen. si no hubiera pasado allí encerrado por mandato real, probablemente habría sido secuestrado y habría terminado sus días en otro lado, tal vez en otro país, pero seguro también encerrado.
era la época barroca. pedro el grande reinaba en rusia, empeñado en convertirla a la modernidad (concepto discutible, claro) en unos pocos años y, con sus dos metros de altura, en pasar de incógnito doquiera que iba. europa estaba partida en un montón de estados y estaditos que, entre tanto, se aglutinan de otra manera. federico primero, déspota ilustrado, regía prusia. tenía a voltaire de visita, tocaba la flauta en conciertos que ofrecía en su palacio de potsdam, sans souci, a donde tenía entrada todo el círculo de amistades, hombres y mujeres, –pero no la esposa. polonia elegía a sus reyes. augusto el fuerte, el gobernante de sajonia, fue electo rey de polonia.
dresde, la capital de sajonia junto al elba, fue destruída en un 60% apenas tres meses antes de acabar la segunda guerra. los aliados sabían que allí no había nada que tuviera que ver directamente con el conflicto. también sabían que la ciudad albergaba cualquier cantidad de prisioneros aliados: los traían de todo lado y los mantenían ahí, precisamente porque eso los mantenía lejos de todo. sabían que en pocas semanas se acababa la guerra y sabían también desde hace rato que habían ganado. aún así bombardearon dresde y no dejaron nada del centro (desapareció en un 98%).
kurt vonnegut, un escritor gringo de ciencia ficción que no me gusta, escribió una novela de veras singular donde cuenta lo que le tocó vivir como soldado gringo preso en dresde: 'slaugtherhouse 5'. a pesar de lo pobre de la línea de ciencia ficción, resulta una lectura memorable.
hasta ese momento, por la belleza impresionante, a dresde la llamaban la florencia del norte. la razón de tanta hermosura: a augusto no le gustaba su capital, el centro había ardido apenas unos decenios antes, y mandó a hacerla nueva sin escatimar gastos, –en el estilo barroco propio de su tiempo.
en tiempo de augusto existió un científico de monta (farmacéutico y alquimista, o sea: químico) a quien se le ocurrió decir que podía transformar la plata en oro: johann friedrich böttger.
originalmente vivía en berlín; cuando se le ocurrió empezar a decir tonteras, varios reyes le pusieron la puntería. al fin acabó en un calabozo en dresde, debajo de la muralla que cierra la ciudad por el lado del río y que hoy se conoce con el nombre de brühlsche terasse. augusto el fuerte le anunció que no lo sacaba de ahí hasta que le hicera oro. : )
siete años pasó böttger en el calabozo y, al fin, pidió una cita con augusto el fuerte. le dijo que no le había podido hacer oro oro, pero que, en cambio, tenía otra cosa igual o más valiosa que ofrecerle: oro blanco, porcelana.
toda la porcelana del mundo provenía de china y era, por supuesto, carísima. los chinos guardaban con celo comprensible el secreto de fabricación. al descubrir böttger la forma de producir porcelana a partir del kaolín, augusto el fuerte estaba en posibilidad de hacer millones, 'con sólo' quitarles a los chinos el negocio de europa y de américa, –siempre y cuando nadie más averiguara el secreto.
augusto el fuerte cumplió la promesa que le había hecho a böttger de sacarlo del calabozo y lo encerró en el castillo de meißen. en el mismo edificio le puso de una vez la fábrica de porcelana. por muchos años, la porcelana de meißen fue la única porcelana fabricada en europa. la fábrica de meissen sigue siendo una de las grandes productoras de porcelana del mundo.
dresde, la capital de sajonia junto al elba, fue destruída en un 60% apenas tres meses antes de acabar la segunda guerra. los aliados sabían que allí no había nada que tuviera que ver directamente con el conflicto. también sabían que la ciudad albergaba cualquier cantidad de prisioneros aliados: los traían de todo lado y los mantenían ahí, precisamente porque eso los mantenía lejos de todo. sabían que en pocas semanas se acababa la guerra y sabían también desde hace rato que habían ganado. aún así bombardearon dresde y no dejaron nada del centro (desapareció en un 98%).
kurt vonnegut, un escritor gringo de ciencia ficción que no me gusta, escribió una novela de veras singular donde cuenta lo que le tocó vivir como soldado gringo preso en dresde: 'slaugtherhouse 5'. a pesar de lo pobre de la línea de ciencia ficción, resulta una lectura memorable.
hasta ese momento, por la belleza impresionante, a dresde la llamaban la florencia del norte. la razón de tanta hermosura: a augusto no le gustaba su capital, el centro había ardido apenas unos decenios antes, y mandó a hacerla nueva sin escatimar gastos, –en el estilo barroco propio de su tiempo.
-:-
en tiempo de augusto existió un científico de monta (farmacéutico y alquimista, o sea: químico) a quien se le ocurrió decir que podía transformar la plata en oro: johann friedrich böttger.
originalmente vivía en berlín; cuando se le ocurrió empezar a decir tonteras, varios reyes le pusieron la puntería. al fin acabó en un calabozo en dresde, debajo de la muralla que cierra la ciudad por el lado del río y que hoy se conoce con el nombre de brühlsche terasse. augusto el fuerte le anunció que no lo sacaba de ahí hasta que le hicera oro. : )
siete años pasó böttger en el calabozo y, al fin, pidió una cita con augusto el fuerte. le dijo que no le había podido hacer oro oro, pero que, en cambio, tenía otra cosa igual o más valiosa que ofrecerle: oro blanco, porcelana.
toda la porcelana del mundo provenía de china y era, por supuesto, carísima. los chinos guardaban con celo comprensible el secreto de fabricación. al descubrir böttger la forma de producir porcelana a partir del kaolín, augusto el fuerte estaba en posibilidad de hacer millones, 'con sólo' quitarles a los chinos el negocio de europa y de américa, –siempre y cuando nadie más averiguara el secreto.
augusto el fuerte cumplió la promesa que le había hecho a böttger de sacarlo del calabozo y lo encerró en el castillo de meißen. en el mismo edificio le puso de una vez la fábrica de porcelana. por muchos años, la porcelana de meißen fue la única porcelana fabricada en europa. la fábrica de meissen sigue siendo una de las grandes productoras de porcelana del mundo.



No hay comentarios.:
Publicar un comentario