23.2.12

cuatro sonatas extraordinarias y por qué fue manco el autor

el marqués de bradomín, 'feo, católico y sentimental', como dice de él quien lo imaginó, don ramón maría del valle-inclán, se pasea 'cínico, descreído y galante' por las cuatro sonatas magistrales de las que es protagonista.

no sé por qué he estado pensando en don xavier: supongo que es hora de releer la obra.

en la sonata de primavera, don xavier, marqués de bradomín, cuenta del viaje a italia durante el cual trató de seducir a una joven que estaba lista para entrar al convento.

en la sonata de estío seduce en méxico a la hija de un bandolero que tiene relaciones sexuales con el padre.

en la sonata de otoño visita a una prima a la que amó en otro tiempo.

en la sonata de invierno está herido después de una guerra, en un convento, y trata de seducir a la novicia que lo tiene a cargo.

se recomienda su lectura.

. . .

en el mes de julio de 1899 discutía don ramón del valle inclán en un café con su amigo manuel bueno la validez de un duelo que estaba por celebrarse. los ánimos se caldearon tanto que don ramón agarró una botella y don manuel un bastón y se liaron a botellazos y bastonazos.

don manuel le propinó a don ramón tal golpe en el brazo izquierdo que le incrustó la mancuernilla en un hueso de la muñeca y le hizo astillas los del antebrazo. el brazo se le gangrenó y hubo que amputarlo. sin anestesia y sin dormir de otro modo al paciente. el doctor primero se lo cortó por debajo del codo, pero la gangrena estaba ya tan avanzada, que punto y seguido se lo volvió a cortar en el hombro.

para admiración de la gente, don ramón se desmayó sólo una vez durante la operación.

la siguiente vez que se toparon don manuel y don ramón, éste le tendió la mano derecha, –la única. lo acontecido no se mencionó.

no sé cómo nadie puede ser tan bruto y, además, darse palmaditas en el hombro que le queda.

y a nosotros nos acusaban de salvajes.

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