17.2.11

cuatrocientos elefantes

excesivo y todo lo que quieran, pero qué metáforas. rubén darío se lo dedicó a margarita debayle, qiuen en ese momento tenía ocho años, y después tuvo el mal gusto de ser tía de anastasio somoza.
en frente del puerto de corinto, en nicaragua, está la pequeña isla del cardón. hoy está desierta excepto por un faro chato y una estatua a darío. allí quedaba la casa a donde los papás de margarita invitaron ese año a rubén darío, y donde él escribió el poema:


margarita, está linda la mar,
y el viento
lleva esencia sutil de azahar;
yo siento
en el alma una alondra cantar;
tu acento.
margarita, te voy a contar
un cuento.

éste era un rey que tenía
un palacio de diamantes,
una tienda hecha del día
y un rebaño de elefantes.

un kiosko de malaquita,
un gran manto de tisú,
y una gentil princesita,
tan bonita,
margarita,
tan bonita como tú.

una tarde la princesa
vio una estrella aparecer;
la princesa era traviesa
y la quiso ir a coger.

la quería para hacerla
decorar un prendedor,
con un verso y una perla,
una pluma y una flor.

las princesas primorosas
se parecen mucho a ti.
cortan lirios, cortan rosas,
cortan astros. son así.

pues se fue la niña bella,
bajo el cielo y sobre el mar,
a cortar la blanca estrella
que la hacía suspirar.

y siguió camino arriba,
por la luna y más allá;
mas lo malo es que ella iba
sin permiso del papá.

cuando estuvo ya de vuelta
de los parques del Señor,
se miraba toda envuelta
en un dulce resplandor.

y el rey dijo: "¿qué te has hecho?
te he buscado y no te hallé;
y ¿qué tienes en el pecho,
que encendido se te ve?"

la princesa no mentía,
y así, dijo la verdad:
"fui a cortar la estrella mía
a la azul inmensidad."

y el rey clama: "¿No te he dicho
que el azul no hay que tocar?
¡qué locura! ¡qué capricho!
el señor se va a enojar."

y dice ella: "no hubo intento:
yo me fui no sé por qué;
por las olas y en el viento
fui a la estrella y la corté."

y el papá dice enojado:
"un castigo has de tener:
vuelve al cielo, y lo robado
vas ahora a devolver."

la princesa se entristece
por su dulce flor de luz,
cuando entonces aparece
sonriendo el buen jesús.

y así dice: "en mis campiñas
esa rosa le ofrecí:
son mis flores de las niñas
que al soñar piensan en mí."

viste el rey ropas brillantes,
y luego hace desfilar
cuatrocientos elefantes
a la orilla de la mar.

la princesa está bella,
pues ya tiene el prendedor,
en que lucen, con la estrella,
verso, perla, pluma y flor.

margarita, está linda la mar,
y el viento
lleva esencia sutil de azahar:
tu aliento

ya que lejos de mí vas a estar
guarda, niña, un gentil pensamiento
al que un día te quiso contar
un cuento.

16.2.11

otro más: el penúltimo, prometo

la pobre viejecita


de rafael pombo, poeta colombiano del siglo xix. venía en el libro que tenía mamá del repertorio de berta singermann, me caía especialmente mal, pero igual me fascinaba:


érase una viejecita
sin nadita que comer
sino carnes, frutas, dulces,
tortas, huevos, pan y pez

bebía caldo, chocolate,
leche, vino, té y café,
y la pobre no encontraba
qué comer ni qué beber.

y esta vieja no tenía
ni un ranchito en que vivir
fuera de una casa grande
con su huerta y su jardín

nadie, nadie la cuidaba
sino andrés y juan y gil
y ocho criados y dos pajes
de librea y corbatín

nunca tuvo en qué sentarse
sino sillas y sofás
con banquitos y cojines
y resorte al espaldar

ni otra cama que una grande
más dorada que un altar,
con colchón de blanda pluma,
mucha seda y mucho olán.

y esta pobre viejecita
cada año, hasta su fin,
tuvo un año más de vieja
y uno menos que vivir

y al mirarse en el espejo
la espantaba siempre allí
otra vieja de antiparras,
papalina y peluquín.

y esta pobre viejecita
no tenía que vestir
sino trajes de mil cortes
y de telas mil y mil.

y a no ser por sus zapatos,
chanclas, botas y escarpín,
descalcita por el suelo
anduviera la infeliz.

apetito nunca tuvo
acabando de comer,
ni gozó salud completa
cuando no se hallaba bien.

se murió del mal de arrugas,
ya encorvada como un tres,
y jamás volvió a quejarse
ni de hambre ni de sed.

y esta pobre viejecita
al morir no dejó más
que onzas, joyas, tierras, casas,
ocho gatos y un turpial

duerma en paz, y dios permita
que logremos disfrutar
las pobrezas de esa pobre
y morir del mismo mal.

15.2.11

delantalitos blancos

otro de federico garcía lorca. no sé decir exactamente qué sensación me causaban estos poemas, por un lado me gustaban, por otro, me producían una chillazón espantosa. era un libro de eugenia… en este caso me acuerdo hasta de la ilustración que traía.


el lagarto está llorando.
la lagarta está llorando.

el lagarto y la lagarta
con delantaritos blancos.

han perdido sin querer
su anillo de desposados.

¡ay, su anillito de plomo,
ay, su anillito plomado!

un cielo grande y sin gente
monta en su globo a los pájaros.

el sol, capitán redondo,
lleva un chaleco de raso.

¡miradlos qué viejos son,
qué viejos son los lagartos!

¡ay, cómo lloran y lloran,
ay, ay, cómo están llorando!


claro que, a como son las cosas, yo pensaba de veras en lagartos, aunque don federico, en españa, probablemente se imaginó lagartijas.

14.2.11

¡con un aire de infeliz!

no sé por qué me ha dado por recordar los poemas de la niñez. aquí va otro, del que, lamentablemente, no encontré el autor:


el elefantito lloraba
porque no podía dormir.
duerme, elefantito mío,
que la luna te va a oír.

papá elefante está lejos:
se oye en el manglar mugir.
duerme, elefantito mío,
que la luna te va a oír.

el elefantito lloraba
(¡con un aire de infeliz!).
y alzaba la trompa al viento:
parecía que con la luna
se limpiaba la nariz.

duerme, elefantito mío,
que la luna te va a oír.

12.2.11

auf steigt der strahl

no puedo ver el poema de la fuente de los leones sin acordarme de este otro, del siglo xix, del poeta suizo conrad ferdinand meyer:


auf steigt der strahl, und fallend gießt
er voll der marmorschale rund,
die, sich verschleiernd, überfließt
in einer zweiten schale grund;


die zweite gibt, sie wird zu reich,
der dritten wallend ihre flut,
und jede nimmt und gibt zugleich
und strömt und ruht.


apenas para dar una idea de lo que dice meyer, les ofrezco esta traducción rudimentaria:


salta el chorro. al caer, 
llena el redondel de mármol, 
y se riega, como un velo, 
en una segunda taza.
. 
ésta, demasiado rica, 
le otorga a la tercera su raudal bullente 
y al mismo tiempo cada una 
toma y da, fluye y reposa.


de inspiración para este poema singular sirvió la fuente del arquitecto maderno en la plaza de san pedro en roma. ésta es una ilustración más o menos de la época.





hoy en día la fuente no tiene la cantidad de agua que tenía cuando la vio conrad ferdinand meyer, ni el chorro llega tampoco a la altura a que llegaba. se volvió mansa. quien hizo el dibujo le quitó el agua en la parte de en frente, para que se pudiera ver cómo está construida, pero comparándolo con este recorte de la foto que tomó daniel soto hace poco, es palpable que el agua le impidió ver cómo era exactamente y cuáles eran las proporciones:



glenda guillén en san pedro
dice daniel que a la fuente, así, con tan poca agua, muy poca gente la determinaba.

11.2.11

va entre margaritas el argento: réquiem por la fuente de los leones

acaban de terminar de restaurar los leones de la fuente de la alhambra. los dejaron tan bonitos que parecen de plástico. ésta es una foto de antes, de benaventearte, con turistas, golondrinas, y un gato:


nótense los cordones de impedir que uno se acerque a la fuente.

el complejo de la alhambra se empezó a construir en siglo xiii. los leones proceden de la casa de jusuf ibn nagrela, quien fue visir de granada en el siglo xi. la taza tiene esta inscripción:

a tan diáfano tazón, tallada perla, 
por orlas el aljófar remansado, 
y va entre margaritas el argento, 
fluido y también hecho blanco y puro. 


tan afín es lo duro y lo fluyente 
que es difícil saber cuál de ellos fluye.




esto es aljófar:



10.2.11

romance de la luna luna

de federico garcía lorca. hasta donde tengo memoria, éste es el primer poema que 'me llegó'. no el primero que supe, sino el primero que me conmovió. garcía lorca se lo dedicó a la hermana, conchita. todavía me conmueve:


romance de la luna, luna


la luna vino a la fragua
con su polisón de nardos.
el niño la mira, mira.
el niño la está mirando.

en el aire conmovido
mueve la luna sus brazos
y enseña, lúbrica y pura,
sus senos de duro estaño.

huye luna, luna, luna.
si vinieran los gitanos,
harían con tu corazón
collares y anillos blancos.

niño, déjame que baile.
cuando vengan los gitanos,
te encontrarán sobre el yunque
con los ojillos cerrados.

huye luna, luna, luna,
que ya siento sus caballos.

niño, déjame, no pises
mi blancor almidonado.

el jinete se acercaba
tocando el tambor del llano.
dentro de la fragua el niño,
tiene los ojos cerrados.

por el olivar venían,
bronce y sueño, los gitanos.
las cabezas levantadas
y los ojos entornados.

cómo canta la zumaya,
¡ay, cómo canta en el árbol!
por el cielo va la luna
con un niño de la mano.

dentro de la fragua lloran,
dando gritos, los gitanos.
el aire la vela, vela.
el aire la está velando.


¿qué se habrá hecho el libro de poemas de garcía lorca que tuvimos de chiquitas? 
¿y el de cuentos de óscar wilde?

9.2.11

otro poema de la niñez: caperucita

esta vez con autor, francisco villaespesa marín, español, 1877-1936, poeta modernista. 
nos la recitaba mamá:




caperucita

caperucita,
la más pequeña de mis amigas,
¿en dónde está?
al viejo bosque se fue por leña,
por leña seca para amasar.

caperucita, dí: ¿no ha venido?
¿cómo tan tarde no regresó?
tras ella todos al bosque han ido
pero ninguno se la encontró.

decidme, niñas: ¿qué es lo que pasa?
¿qué mala nueva llegó a la casa?
¿por qué esos llantos, por qué esos gritos?
caperucita… ¿no regresó?

¡sólo trajeron sus zapatitos,
dicen que el lobo se la comió!





8.2.11

sólo una lágrima


sólo una lágrima
derramó ruperta:
era de noche,
–estaba despierta.

sólo una lágrima
derramó ruperta;
sola, escondida,
tras de la puerta.

sólo una lágrima
derramó ruperta:
una lágrima sola
por la hermana muerta.

sólo una lágrima
derramó ruperta.
sólo una lágrima,
–porque era tuerta.


cuando estaba chiquita, nos recitaban sólo la última estrofa. no sé de quién es, pero sí que también existe en otros países de habla hispana.

24.1.11

papá y tía lily

por los días en que papá ganó en el teatro nacional el concurso ¡del bebé más lindo de costa rica!


para demostrarlo, en el baño de un bar por el lado de san josé de la montaña, hubo por años un artículo de periódico pegado en la pared, con foto del gordito y todo.

23.1.11

tiempos (muy) idos

karla, tío huber, mamá, papá, yo
vivíamos en la carretera interamericana, que estaba en construcción, en el cruce hacia buenos aires de osa.
ésa es la pared de la casa: atrás se puede ver, en primer plano, un montón de chatarra (¡¿?!), más atrás una abra y, después, la selva, limpia y pura. no sé si sobra decir que, hoy en día, de esos árboles probablemente no quede ni uno.
mamá está embarazada de eugenia. a juzgar por el tamaño de karla, el embarazo ya está adelantado. eso sitúa la foto a mediados de 1958. debe haberla tomado calo, porque me parece que fue esa vez con tío hueber.
por las sombras pareciera que la foto fue tomada a medio día, a pleno sol, claro, y que, con el fotógrafo, estamos viendo hacia el sur… pero no estoy segura.


en la parte de atrás de la foto hay un sello que dice:
 foto staufer 055 San-José C. R., 
y se puede leer que el papel es agfa-lubex.

18.1.11

archie leach: capítulo cuatro

cuando acabó el segundo trimestre, con el verano a la vista y el cuerpo de cadetes dispersándose por las vacaciones, solicité trabajo de apoyo al esfuerzo bélico, donde mejor pudieran ser empleados mis servicios de boy scout. en esos años, a media guerra, con todo el mundo de toda edad ayudando de una forma u otra, cuando hasta los jóvenes de dieciséis eran aceptados en el ejército, mi necesidad estribaba no sólo en ayudar donde pudiera, sino también en alejarme por un rato de bristol. en casa me sentía tan a menudo solo e inquieto, que acogía encantado cualquier ocupación que prometiera actividad. me dieron trabajo como mensajero y guía en southampton, en el área de los muelles, donde estaba prohibido el público y no estaba permitido nadie que no anduviera de uniforme o tuviera un pase especial.
vi partir en la noche, hacia francia, a miles de hombres jóvenes, amontonados en barcos de transporte, por los que se oraba que fueran lo suficientemente rápidos como para dejar atrás a los submarinos enemigos que los esperaban en el canal inglés. cuando estaba de servicio en las pasarelas, notaba con tristeza el instante de aprehensión, la primera premonición de peligro, que le pasaba por la cara a cada soldado, conforme les iba entregando las fajas salvavidas, acompañadas de unas frases de instrucción, dichas con alegría para ocultar lo que sentía. cientos de esos hombres se ahogaron a unas pocas millas de su patria, antes de alcanzar siquiera el frente de batalla.
aunque no era parte de nuestras obligaciones, a menudo los scouts les entregábamos mensajes, así como cantidades de cartas, a los soldados que esperaban en los cobertizos durante el último día en inglaterra. para nosotros era cuestión de honor no aceptar dinero por esos pequeños servicios. pero como no teníamos otra forma de escapar a su gratitud conmovedora, en cambio aceptábamos recuerdos, un botón militar, la insignia de un regimiento y, con orgullo de coleccionista, los exhibíamos sujetos a las fajas, que se volvían pesadas con tanto token. los soldados nos daban a veces queque y té proveniente de los comedores al final de cada cobertizo en que los mantenían el día antes del embarque.
el movimiento militar en los muelles ocurría todo durante la noche. los soldados pasaban por southhampton, las hileras de cobertizos se llenaban y se rellenaban. no había asientos, por lo que los hombres se sentaban o se arrecostaban en el piso, entre sus equipos. algunos ya habían estado en el frente y habían perdido un brazo o una pierna, pero igual iban otra vez a pelear. un oficial, un guardia, que ya había estado dos veces en el frente, había perdido un brazo y la pierna desde la rodilla, pero igual iba a reincorporarse a su regimiento en las trincheras.
mezclada con la tragedia, en southampton reinaba una atmósfera extraña de excitación y aventura. cuando volví a casa, deambulaba con regularidad por los muelles de bristol: en aquellos días, las goletas y los vapores subían por el río avon hasta el centro de la ciudad; los fines de semana, mientras la mayoría de mis amigos de la escuela jugaba cricket, pasaba las horas sentado solo, mirando el ir y venir de los barcos, acompañándolos a lugares lejanos en las mareas de la imaginación, mientras trataba de liberarme de las tensiones emocionales que me alteraban los pensamientos. una vez incluso solicité trabajo de grumete, pero fui rechazado no sólo porque era demasiado joven, sino porque no podía aportar el permiso necesario de mis padres.
sin embargo, haasta en ese tiempo tan descorazonador, el destino iba apuntando ya a mi futuro. a menudo me he preguntado si el destino determina el rumbo que toman los seres humanos o si éstos determinan el rumbo de su destino. probablemente las dos cosas.
en la escuela, mis clases desfavoritas eran álgebra, geometría, trigonometría y latín; las preferidas eran geografía, historia, arte y química; fue en el laboratorio de química, por donde rondaba en los días de lluvia en que no podía jugar fives (la versión inglesa del balonmano), donde me topé con el destino, en forma del asistente por horas del maestro de ciencias: un electricista que traían de afuera para que nos ayudara con los experimentos.
era un hombre jovial, simpático, con hijos, y un día, como respuesta amable a mi entusiasmo por aprender cualquier cosa que tuviera que ver con electricidad, me invitó a visitar el recién construido hipódromo de bristol, donde le había tocado instalar tanto la mesa de luces como el sistema de iluminación. llegué a los bastidores cuando estaba en su apogeo la matiné del sábado; de repente me encontré a mí mismo allí, en un país deslumbrante lleno de gente sonriente que bromeaba, provista o desprovista de todo tipo de disfraz y ejecutando todo tipo de cosas ingeniosas.
¡y entonces supe!
¿qué otra vida podía haber sino la del actor? jubilosos viajaban y se iban de gira. sin clase social, alegres y despreocupados, se reían, vivían y amaban animadamente. por supuesto que yo no tenía ni idea, pero a mí que me dieran la vida de actor. pero ¿cómo unirme a ellos, yo, que apenas si tenía trece años?
en cuanto se me presentaba la oportunidad, merodeaba por el teatro ése. al fin, mi amigo el electricista, probablemente para escaparse un poco de mi preguntadera eterna, arregló presentarme al gerente de otro de los teatros de bristol, el empire. allí me invitaron a acompañar y a ayudarle al hombre que manejaba las lámparas de arco, conocidas como candilejas que, a cada lado del escenario, alumbraban desde unas plataformas pequeñas o perchas precarias, situadas más bien alto.
nadie parecía pagarme nada y no sabía bien cómo se esperaba que le ayudara a nadie, excepto quemándome los dedos mientras cambiaba con torpeza los carbones al rojo vivo de las luces; pero estaba en el mundo feliz de las ilusiones y eso era todo lo que me importaba, así es que aparecía por el teatro tan a menudo como me era posible. tenía un lugar donde estar. y la gente me permitía estar allí.
una vez en una función, cuando todavía tenía ese trabajo espléndido, decidí irme más bien al frente del teatro y 'ayudarle' al hombre que manejaba el gran arco central del balcón que se conoce como platea. bueno: hasta podía sucederme que de una vez alcanzara a ver el espectáculo.
la estrella, atracción de esa semana, era un mago famoso, el gran david devant, creador de muchas ilusiones espectaculares que todavía hoy utilizan muchos magos. me senté, fascinado, junto al hombre de las candilejas, hasta que me tocó el brazo y me indicó que le sostuviera la lámpara, sin moverla, mientras encendía un cigarrillo. después supe que, durante algunos de los trucos de magia, se supone que el reflector se mantiene fijo, siguiendo instrucciones estrictas, en un punto del centro del escenario, pero el hombre no me lo dijo; yo estaba tan entusiasmado viendo a ver si descubría cómo se lograba la ilusión que, sin que me diera cuenta de lo que estaba haciendo, el rayo de luz fue descendiendo lentamente y, –¡espanto!, debajo de una mesa se produjo un relámpago enceguecedor, por dos espejos que estaban ahí y que de otra manera hubieran pasado desapercibidos.
el truco estaba arruinado. el señor devant le lanzó una mirada exasperada a la fuente de luz, que el operador me arrebató de las manos, y en los oídos me quedaron sonando algunas palabrotas bien escogidas. tartamudée una disculpa y me escurrí de allí, consternado ante semejante metida de pata.
bueno: después ya no daba la impresión de seguir siendo bienvenido en el empire, así es que empecé a aparecer otra vez por los bastidores del hipódromo. rondaba a cualquiera que estuviera dispuesto a tolerarme. no me podía quedar hasta tarde, sino sólo temprano en la noche. llevaba todo tipo de mensajes y me esforzaba seriamente por aprenderme las razones y creencias fascinantes que sustentaban el lenguaje vernáculo de los actores, mucho más interesante que el latín.
no ordeñe las reverencias [don't milk your bows/no abuse de los saludos al público]. rejunte su pie [pick up your cue/esté atento a su entrada]. nunca ande por la línea del otro [never walk on the other fellow's line/nunca empiece a hablar mientras todavía está hablando el otro]. 'actuar para los dioses' era darle la función a la galería o el balcón superior. 'seis-plegar en el frente' se decía de los actores que se quedaban en el lobby del teatro, o en la entrada de artistas, con la esperanza de ser reconocidos conforme salía la audiencia, pues el término 'formato de seis pliegos' se usaba para los cartelones a tamaño natural. un actor nunca estaba sin trabajo. estaba 'en libertad'. 'esperarse a que camine el fantasma' era esperar a que apareciera el gerente con el salario de la semana. el escenario no parecía tener lado derecho ni izquierdo, sino sólo el lado del soplón y el lado o. p., que quería decir: opuesto al soplón.
ah… era un lenguaje selecto. una noche, con los oídos al acecho de más frases que absorber, me enteré de que existía la tropa de artistas jóvenes, o de comediantes a golpes, de bob pender, cuyas filas se arralaban con regularidad en cuanto los jóvenes llegaban a edad de prestar el servicio militar. antes de darme cuenta de lo que hacía, le escribí una carta al señor pender, supuestamente de puño de mi propio padre. incluí una foto y, como era alto para mi edad y pensaba que parecía mayor, convenientemente omití explicarle que todavía no había cumplido catorce y que por eso aún no tenía la posibilidad legal de dejar la escuela.
puede que ustedes no lo crean, pero en seguida llegó la respuesta de bob pender, aunque al sujeto que mantenía un ojo solapado en el buzón de su padre le parecía que ya habían pasado semanas. el señor pender le sugería en ella a mi padre que su hijo archibald, tan prometedor, fuera a entrevistarse con él a norwich, donde estaba actuando la tropa; es más, ¡incluía el costo del pasaje en tren!
nunca se había dado semejante entusiasmo interno. dicha, incredulidad, miedo, confianza, indecisión. en el secreto de mi habitación, no podía ni dormir ni estar sentado. empaqué y desempaqué y, tras horas de hacer girar monedas como si fueran trompos y de rascarme la cabeza, me vi salir de la casa en medio de la noche y caminar por las calles desiertas hacia la estación donde, mareado por mi propia osadía, esperé un tren de primera hora. a norwich. y a la aventura.
no recuerdo nada del viaje. probablemente trataba de imaginarme lo que mi padre iba a tratar de imaginarse. a menudo los dos nos despertábamos y salíamos de la casa a horas diferentes, sin vernos. así es que podía pasar bastante tiempo antes de que me echaran de menos. tras viajar al menos cuatro horas, llegué al rededor de las diez y me dirigí directamente al teatro, donde encontré a bob pender haciendo que su tropa efectuara los ejercicios matutinos de calentamiento.
era un hombre agradable, cuadrado, fornido, de alrededor de cuarenta y dos años, que había sido famoso como el gran payaso de drury lane. sospecho que sospechó que archie y elías james leach eran el mismo corresponsal, pero igual me presentó a su amable esposa margaret, una bailarina famosa que había conocido cuando era maestra de ballet en las folies-bergère de parís. me preguntaron por mi certificado de nacimiento y les dije que lo tenía en la casa. lo que era cierto. ahí estaba. después de considerarme cuidadosamente, me dijeron que, si mi padre todavía estaba de acuerdo, me tomarían en su tropa como aprendiz. me dieron un contrato breve, escrito a mano, en el que estipulaban que yo recibiría mi manutención y diez shillings por semana para el gasto. y, ¡aleluya, ya era actor!
en el transcurso de los años he firmado muchos contratos puestos en letra de molde, largos y complejos, que especificaban que iba a devengar sumas grandes de dinero, pero desde aquél, ningún contrato de empleo me ha producido nunca la emoción de esa sola hoja de papel ordinario de cuaderno, que concertaba la oportunidad de aprender una profesión que me atraía más que ninguna otra en el mundo.
me llevaron a vivir en el mismo cobo [digs] (otro término empleado por los actores: una abreviatura de cobijo [diggins]; o sea, alojamiento y comida en una casa particular) que el señor y la señora pender, y dos o tres de los miembros más jóvenes de la compañía, también bajo custodia de las alas paternales del propietario; a la mañana siguiente, en el escenario desnudo, empecé con la instrucción de volteretas en el suelo y danzas acrobáticas, junto a un grupo atlético de diez u once muchachos adolescentes de toda procedencia. como recién llegado, como novicio, me sentía, y me veía, torpe e inepto entre los demás, y mi progreso sufría con la disparidad. pero poco a poco y muy a menudo con dolor, fui mostrando más destreza y empecé a sentir el orgullo y la confianza de los logros que adquiría. estaba resignado al hecho de que iba a pasar algún tiempo antes de llegar a ser lo suficientemente competente como para de veras poder incorporarme a los demás en frente de los espectadores.
practiqué maquillarme. me cubría la cara con una capa gruesa de pintura especial para el teatro que tardaba horas en aplicarme, imitando lo que me parecía que era la manera teatral imperante. ahora del todo no lo hago. a decir verdad, me siento avergonzado en compañía de la mayor parte de los actores y actrices que sí se maquillan. ah… ¡cuidado con la afectación! es el reconocimiento desagradable de las propias faltas pasadas.  
era inevitable que mi padre me encontrara. si bien le tomó sus buenos diez días, durante los cuales nos habíamos trasladado a una ciudad llamada ipswich. una noche, entre funciones, el portero de la entrada de los actores me dijo que un hombre que decía que era mi padre estaba esperando para verme. y, efectivamente, ahí estaba.
por dicha, bob pender venía saliendo de un vestidor cercano y pude presentarlos antes de que mi padre y yo tuviéramos la oportunidad de intercambiar demasiadas palabras nada divertidas de las que nos hubiéramos arrepentido después. resulta que mi padre era masón de alto grado, lo que quiera decir eso, y bob pender también lo era. ¡nunca hubo mejor golpe del destino para la elaboración de asunto alguno! usaban ambos insignias similares pendientes de las leontinas y como que llegaron a un entendimiento especial con sólo darse la mano. me dejaron allí, sin hacer nada y totalmente confundido, y se fueron juntos a tomarse un trago al bar más cercano. con el objeto, dijeron, de determinar mi futuro. ¿qué les parece? decidieron que yo debía terminar mis estudios.

la tropa de artistas jóvenes de bob pender, con archie leach  a la pura derecha

. - .


capítulo cuatro de catorce
primer capítulo: noviembre de 2009; segundo: enero de 2010; tercero: julio de 2010
foto de arriba: detalle de la foto de abajo, la cual, lamentablemente, está cortada

6.1.11

la iglesita de salcajá


salcajá queda en guatemala, unos ocho kilómetros al noreste de quetzaltenango. en salcajá está la iglesia más antigua de centroamérica, la iglesia de san jacinto, de 1524, que también se llama ermita de la concepción o de la conquistadora.

en google earth se encuentra fácilmente, utilizando las coordenadas
14 52' 53.81" N 91 27' 34.92" W, escritas tal cual.

no entiendo cuál es la relación de salcajá con san juan cotzal: no sé si se trata del mismo lugar, de un error en el nombre que pone google earth o de dos lugares que han crecido hasta fusionarse, pero que han mantenido los nombres individuales.

3.1.11

hoy en la noche: ¡lluvia de meteoros!

si tienen el ánimo de salir después de las doce de la noche, hoy es el pico de las cuadrántidas, y si el lugar está suficientemente oscuro, ¡se pueden ver hasta 120 estrellas fugaces por hora! algunas lo suficientemente grandes como para dejar estela.

además: ¡este año no hay luna, pues el 4 es luna nueva!

las cuadrántidas irradian de la constelación del boyero o boötes, que les pongo aquí, tomado de wikipedia:


arturo o arcturus, el guardián del oso, es la tercera estrella más brillante del cielo.



yo me iré a tirar panzarriba al patio, por supuesto, aunque no espero ver más de dos o tres por hora, cortesía de la contaminación lumínica de que disfrutamos.

2.1.11

schäßburg

ilona me mandó esta foto de la ciudad donde vive:

la ciudad de segesvár, sighişoara o schäßburg; en latín: stenarum o castrum sex y, en español, …se los quedo debiendo

se trata de una ciudad en la región de rumania que estuvo largo tiempo habitada por germanos de lengua alemana: los sajones de esa región. en alemán, la región se llama siebenbürgen y en español, pues… transilvania.

segesvár (el nombre húngaro e ilona es de etnia húngara) tiene unos treinta y tres mil habitantes y está en la lista de patrimonio cultural de la humanidad de la unesco.

ilona me contó que es el único lugar donde está documentado que de veras vivió por un tiempo el drácula histórico, y que se piensa que probablemente nació ahí mismo.

ilona vive ahora en una de las casitas del centro, donde tiene un apartamentito.

1.1.11

alexander von humboldt viene a la américa latina

alexander von humboldt 1759-1859, en 1843, según joseph stieler

humboldt había querido, en primer lugar, acompañar una excursión inglesa por el nilo. como se iba a embarcar en marsella, se tomó tiempo para pasar por parís. ahí conoció a aimé bonpland, quien se mostró muy entusiasmado por acompañarlo. humboldt entendió que los conocimientos de bonpland complementaban los propios.
humboldt sabía geografía, física, astronomía, química, oceanografía, geología, mineralogía, vulcanología, climatología, antropología, etnografía, zoología, ornitología, botánica. también entendía de geografía económica y de demografía. ya había participado en excursiones a los alpes y a escocia. bonpland era naturalista, médico y botánico.
pero la expedición no se llevó a cabo por la intervención francesa en egipto y el conflicto entre francia e inglaterra.

para alcanzar a la expedición al nilo, bonpland y humboldt viajaron primero a marsella y después a barcelona. el objeto era pasar al norte de áfrica y embarcarse allí, puesto que el barco inglés no quería atracar en marsella. pero la expedición no se llevó a cabo.

humboldt tomó entonces la decisión de participar en otra expedición. ésta le iba a dar la vuelta al mundo hacia el oeste. o sea: a partir de europa iba a bordear la américa del sur y a subir hasta el callao, el puerto de lima, y de allí partía para los mares del sur. humboldt se puso en contacto con los organizadores y quedó con ellos en que, mientras le daban la vuelta a la américa del sur, él y bonpland atravesaban hasta lima y se embarcaban allí.

pasar por las colonias españolas, antes de la independencia, no era fácil. estaban cerradas a los extranjeros. humboldt decidió que lo que necesitaba era una carta de presentación del mismitico rey de españa. el rey de españa era en ese momento uno de los que representa goya en sus pinturas. pues… humboldt le encargó a un conocido que le hiciera el favor de conseguirle la carta.

para asombro de todos, el rey de españa le mandó a humboldt la carta de presentación. pero humboldt la vio y consideró que no servía: era demasiado general, y habían escrito mal el nombre de él. todo el mundo le aconsejó, por supuesto, que no le torciera el rabo a la ternera, que estaba firmada por el rey y que eso era suficiente para abrirle cualquier puerta.

pues no: humboldt redactó él mismo la carta que quería. se la mandó al rey con un documento de lo que había investigado en españa, y le pidió que hiciera el favor de firmarle ésa. el rey le dio lo que quería.
paso de humboldt y bonpland por españa

en ese momento, humboldt ya estaba en madrid, puesto que atravesó españa de barcelona a la coruña. en la coruña, al fin, se embarcó con rumbo a cuba, pero en vez de viajar al oeste, el barco enrumbó hacia el sur, hacia las islas canarias.

el entusiasmo de humboldt por las canarias es de veras notable. de las canarias pasó a venezuela. de venezuela, a cuba. de cuba a colombia, ecuador y perú. llegó a lima a tiempo para embarcarse en la expedición que le daba la vuelta al mundo.

pero le llegó la noticia de que la expedición había resuelto no subir hasta el callao, y de chile había agarrado ya para los mares del sur. humboldt decidió que hasta ahí llegaba. se embarcó de lima a méxico. atravesó méxico, de acapulco a veracruz, volvió a cuba y, por último, visitó la capital de los estados unidos, filadelfia, antes de volver a europa.

humboldt y bonpland se embarcaron en la coruña el 16 de junio de 1799. volvieron a europa por burdeos, francia, el 3 de agosto de 1804. don alejandro se estableció en parís y gastó su fortuna personal en publicar en treinta tomos lo que había visto en el viaje.

bonpland se hizo cargo por mucho tiempo de los rosales de josefina bonaparte (eso es una grosería: era un señor jardín botánico). en 1816 volvió a la américa latina, a la parte que no conocía. murió en la argentina en 1858.



aquí hay una página interesante del centro virtual cervantes sobre el paso de humboldt por españa

31.12.10

alexander von humboldt, para despedir el año

el último mes y medio he estado ocupada con la traducción de un artículo de humboldt ¡sobre centroamérica!

don alejandro empieza por advertir que nunca estuvo aquí, pero que tiene las noticias que ha ido recogiendo de la correspondencia con algunas personas de estos lares (como don josé cecilio del valle) y que escribe el artículo con motivo de la institución del estado libre de centroamérica o guatemala.

hace una observación muy simpática en relación con el nuevo nombre que nos estamos dando porque… ¡es un neologismo!

resulta que américa central era la denominación geográfica. por otro lado, como parte de las colonias de españa, nos llamamos de un montón de maneras como, por ejemplo: capitanía general de guatemala. por esto último es que dice que la información que brinda se refiere a centroamérica 'o guatemala'.

en 1821 nos independizamos de españa para vernos al año siguiente, 'por presiones externas', en el imperio de iturbide. caído éste, en 1823 formamos primero las provincias unidas del centro de américa y, en 1824, la república federal de centroamérica.

con ese nombre, que es nuevo y que, según observa humboldt, 'está mal formado'. ja ja ja. ¡claro que está mal construido! ¿acaso decimos centro no sé qué para referirnos al centro de nada? ¿centroáfrica? ¿centroeuropa? ¿centrocartago?

la república federal de centroamérica no prosperó. pero nos dejó una manera nueva de llamarnos. dice humboldt que el nombre nuevo se inventó porque queríamos un gentilicio: poder hablar de nosotros mismos diciendo que somos

centroamericanos


29.12.10

que los cumplas muy felices

julio cortázar
preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj
de las historias de cronopios y de famas, 1962

piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire.

no te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo.

te regalan –no lo saben, lo terrible es que no lo saben–, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca.

te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico.

te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa.

te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia de comparar tu reloj con los demás relojes.

no te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj.





[los puntos y aparte son míos, –y nada más]

19.12.10

los jardines del generalife

daniel soto está en granada. éste es un detalle de la foto que me mandó del generalife:

18.12.10

¡moteles!

la entrada de wikipedia en alemán:
Motel ist ein Kofferwort* aus Motor und Hotel, die Wörter Rasthaus und -stätte sind sekundäre Nachbildungen.
Im Gegensatz zu einem Hotel sind die Zimmer im Motel direkt von außen ohne Zugangskontrolle an einer Rezeption erreichbar – meist auf kurzem Wege vom Parkplatz, um das Be-/Entladen von Gepäck zu erleichtern. Motels bieten in der Regel keine eigene Gastronomie und schenken auch keine alkoholischen Getränke aus.
Die ersten Motels entstanden mit der Massenmotorisierung zu Beginn des 20. Jahrhunderts in den USA. Als Begründer gilt der US-amerikanische Architekt Arthur Heinemann. Nach Europa kamen sie vorrangig als Autobahnraststätte ab den 1950er-Jahren sowie an anderen Fernverkehrsrouten, später auch in den Außenbereichen der großen Städte in verkehrsgünstiger Lage.
Motels sind üblicherweise einfach ausgestattet und preisgünstig. Sehr populär in Frankreich sind Motels ohne Rezeptionist, sogenannte Automatenhotels. Der Gast bucht sich per Kreditkarte ein und erhält ein Passwort, mit dem er sein Zimmer betreten kann. Eine Automatenhotelkette ist Hotel Formule 1.
In Lateinamerika und Ostasien dient ein Motel nahezu ausschließlich als Stundenhotel und wird in der Regel von Liebespaaren oder auch von Freiern und Prostituierten genutzt.
 
- . -

traducción:
motel es una contracción [una 'palabra valija'] de motor y hotel, las palabras que se usan en alemán son construcciones imitativas de carácter secundario.
en contraposición con un hotel, las habitaciones del motel son asequibles directamente desde afuera y se llega a ellas sin el control de entrada de una recepción, –por lo general por medio de un camino breve desde el parqueo, para facilitar la carga y descarga de equipaje. por lo general, los moteles no ofrecen gastronomía propia y tampoco sirven bebidas alcohólicas.
los primeros moteles surgieron en los estados unidos a raíz de la motorización en masa de principios del siglo veinte. como fundador se cita al arquitecto estadounidense arthur heinemann. a europa llegaron a partir de los años cincuenta, principalmente a las autopistas como áreas de servicio, así como a otras rutas de tráfico vehicular a larga distancia, luego se establecieron también en las afueras de las grandes ciudades, en situación conveniente al tránsito.
por lo general, los moteles están equipados de manera sencilla y son baratos. en francia son muy populares los moteles sin recepcionista, los llamados hoteles automáticos. el huésped se inscribe por medio de una tarjeta de crédito y obtiene una contraseña o clave de acceso que le permite entrar a la habitación. una cadena de hoteles automáticos es hotel formule 1.
en américa latina y en asia oriental, el motel se utiliza casi exclusivamente como hotel por horas, y le sirve por lo general a las parejas de enamorados o a los clientes y las prostitutas.

. - .
no entiendo por qué me hizo tanta gracia. tal vez porque parece que está hablando de personas.

17.12.10

papá, mamá, karla, eugenia, olga, catalina


eugenia, olga, catalina, karla




yo soy la mayor. eugenia es la tercera. eugenia es la mamá de adriana y luisa. olga es la cuarta. también tiene dos hijas: mariana y cristina. catalina es la esposa de mi hermano hermann, el menor de todos nosotros (le llevo once años). tienen dos hijas: claudia y alexa. edgar también es hijo de catalina. karla es la mamá de paola, ignacio y sofía.


fotos de eugenia, bahía de papagayo (al puro norte del país)

6.12.10

tela de araña

en tacares, en noviembre

18.11.10

recuento

con la salvedad de que los originales son mejores, ; )

job
es que dios y el diablo estaban muy sentados en un cúmulo todo apretadito, conversando. el céfiro les acariciaba el cabello y un angelillo les traía refrescos. en eso, a dios se le ocurrió asomarse por entre las nubes, así no más, a ver qué estaban haciendo sus creaturas.
por ahí abajo andaba job.
cuando se enderezó: caramba: ese carajo, job, sí que me salió bien, comentó muy satisfecho. uno no se puede desear nada mejor: le dí de veras de todo: tierras, dinero, familia, poder... e imaginate que no pasa día sin que me lo agradezca.
claro, muy fácil, ¿verdad?, le contestó el otro: eso de tener de todo y estar agradecido... si no le hubieras dado nada, en cambio…
qué va, le dijo dios, conozco bien a job: no importa qué tenga o no, igual tooodos los días cantaría lores en mi gloria.
pues… quién sabe, masculló el diablo.
entonces dios se picó: a ver, condenado, le dijo, andá, tentalo; no hay forma de que le toqués la fe.
¿de veras puedo? el diablo sintió una desconfianza sana: ¿después no vas a tratar de fulminarme con un rayo?
dios tronó: andá, te digo que podés hacerle lo que te de la gana, –excepto matarlo. vas a ver que de nada te sirve. y se volvió a ver las uñas.
así es que el diablo estiró primero una pezuña, a ver cómo estaba la temperatura más abajo, y se dejó venir.
job tenía una familia lindísima: la adoraba. los empleados lo respetaban y lo querían. año a año los campos le ofrecían cosecha abundante, los animales producían y se reproducían de manera exponencial.
pero ya ese año las cosechas no fueron buenas, el sindicato de empleados empezó a quejarse, los animales se enfermaron, los chiquitos empezaron a sacarse malas notas en la escuela, la esposa empezó a fijarse en el vecino. job siguió dándole gracias a dios por lo que todavía tenía.
no volvió a llover. el viento traía un polvo que dolía en los ojos. los empleados consiguieron mejores empleos y se le fueron todos. como no producía nada, job se quedó sin plata. perdió las tierras. pero alababa al señor por todo lo que le había dado, por lo que todavía le quedaba, por lo que tal vez podía salvar.
entonces los chiquitos se dedicaron a las drogas y la prostitución, y se le fueron muriendo uno a uno. la esposa empezó a echarse canitas al aire: al fin quedó embarazada de cualquier vecino, o de todos ellos. job la acogió, la cuidó, y la quiso como siempre la había querido. ella murió de parto, en medio de los dolores más espantosos, gritándole improperios. job mandó el bebé al hospicio y siguió dándole gracias a dios por toda la abundancia que con tanta generosidad le había permitido disfrutar.
como ya no tenía nada, mendigaba por los caminos. daba gracias porque tenía salud.
para entonces empezó a enfermarse, claro: un día le falló la vista, otro, el oído. se cubrió de sarna, de llagas, de lepra. le dio dengue, cólera y peste bubónica. cayó entre las patas de una caravana de camellos. le fallaron las piernas; rodó al caño. como ya no tenía otra cosa, le dio gracias a dios porque el caño llevaba agua con qué apagar la sed, porque sólo tenía que estirar la mano para alimentarse de alimañas.
el diablo se esperó y se esperó y siguió mandándole cositas: un día unos carajos lo agarraban a patadas, otro, a palos, o un borracho le vomitaba encima. pero job, si estaba consciente, no fallaba un solo día en sus oraciones.
la triste realidad es que, al fin, el diablo se cansó.
por eso, otro día que vio a dios tomando café en una nube, se acercó con cierto disimulo, sacó la botella de guaro para acompañarlo y, en medio de la conversación, como quien no quiere la cosa, en algún momento lanzó la noticia de que se rendía.
dios lo volvió a ver de reojo. tuvo la cortesía de no restregarle el gane. lo pensó un momento, se asomó por entre las nubes, buscó a job con la mirada, y le sonrió.
job recuperó la salud. aunque ya era un viejito viejititico, como por encanto consiguió primero trabajo, después tierras, comodidades, todo por triplicado. en el supermercado le llamó la atención una cajera despampanante, quien inmediatamente se declaró enamorada perdida de él, porque se le hizo que era gringo.
job y la cajera se casaron, tuvieron muchos hijos: una familia lindísima, que lo adoraba. contrató gente para que le administrara los abundantes bienes. los muchos empleados lo respetaban y lo querían. año a año los campos le ofrecían triple cosecha abundante, los animales producían y se reproducían de manera triple exponencial.
job le daba gracias a dios todos los días.
arriba, cuando le ponía atención, puede que dios, sentado en una nube conversando de cosas de veras serias, sonriera y se regocijara por ser tan, pero tan bueno. de veras no conocía a nadie mejor.

-.-
fábula
conversaban un día el sol y el viento cuando vieron venir a un hombre con la capa puesta.
ja, dijo el viento, a que le quito la capa en un dos por tres.
qué va, opinó el sol: apuesto a que no podés: se la quito yo.
el viento lo volvió a ver de reojo, qué hijueputa sol más creído, le aceptó la apuesta y empezó a soplar.
pero, entre más soplaba, más se envolvía el hombre en la capa, hasta que, al fin, el viento, exhausto, reconoció que no había forma.
el sol sonrió y acarició la tierra con apenas uno de sus rayos. el hombre se quitó la capa y con el pañuelo se secó la frente.
-.-
fausto
algo había aprendido el diablo del episodio de job.
como era incapaz de dejar de apostar, aunque sabía que con dios llevaba las de perder, cuando se le volvió a presentar la oportunidad, en vez de hacerle trastadas a fausto, le ofreció de todo: que buen vino, que sexo fantástico, que juventud, que viajes, que conocimiento, que el mejor criado del mundo: él mismo.
esta vez, dios ya sabía: ni siquiera se cuidó de ponerle la condición de que no se lo matara.
el diablo servía a fausto, le daba de todo, se relamía pensando en una alma más bañándose en las calderas calienticas del infierno.

hay dos versiones en cuanto a la forma en que acaba esta historia: en la primera, fausto se arrepiente en el momento de la muerte, y el diablo se queda con las manos vacías.  
-.-
plus ça change
un día estaban nicaragua y costa rica sentadas muy orondas, viendo para isla calero.