14.2.11

¡con un aire de infeliz!

no sé por qué me ha dado por recordar los poemas de la niñez. aquí va otro, del que, lamentablemente, no encontré el autor:


el elefantito lloraba
porque no podía dormir.
duerme, elefantito mío,
que la luna te va a oír.

papá elefante está lejos:
se oye en el manglar mugir.
duerme, elefantito mío,
que la luna te va a oír.

el elefantito lloraba
(¡con un aire de infeliz!).
y alzaba la trompa al viento:
parecía que con la luna
se limpiaba la nariz.

duerme, elefantito mío,
que la luna te va a oír.

6 comentarios:

  1. bueno… yo creo que son bastante sentimentalones, y que cuando yo era chiquita se consideraban tiernos, dulces y naïv, o sea, apenas como para recitárselos a los chapulines.

    los de garcía lorca, aunque están dedicados a la niñez, son poemas para adultos. si no, que lo digan las horas que pasé dándole vueltas a

    'un cielo grande y sin gente monta en su globo a los pájaros'

    o a

    'el sol, capitán redondo, lleva un chaleco de raso'.

    : )

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  2. por cierto: éstos son los que recuerdo, no los que sabíamos o nos recitaban, no sé si había más, probablemente sí, ni cuáles eran: la escogencia es enteramente mía, y supongo que refleja que desde chiquititititita ya tenía macabro el humor, verdad.

    habría que ver de cuáles se acuerdan mis hermanas. en femenino, porque hermann es de otra época.

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