8.12.08

cartas portuguesas

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rainer maría rilke, el poeta alemán de, por ejemplo, la pantera, vivió en parís, donde fue secretario de rodin. en francia se debe haber topado las cartas de mariana alcoforado. unos años después las vertió al alemán.

durante mucho tiempo se dudó de la autenticidad de los textos de mariana e, incluso, de su propia existencia. hasta la familia la negó y trató por todos los medios de evitar el escándalo de que una monja propia pudiera escribir semejantes cosas.

las cartas no se conocerían si no fuera porque un tercero las tradujo al francés: gabriel-joseph de la vergne, comte de guilleragues (1628–1685), conocido del destinatario. no sé si las encontró buenas o más bien dignas de burla, pero le hizo un favor a la literatura universal*.

un detalle que bien pudo ser motivo de burla en francia, provoca que también rilke opine que son falsas. en realidad, las traduce al alemán porque son bonitas, pero las limpia: las formalidades del trato portugués del siglo diecisiete le parecen tan excesivas, que piensa que no pueden ser ciertas.

nosotros, que vivimos en una cultura derivada de la española de ese tiempo, sabemos que sí.

la versión portuguesa de las cartas no existe. la vergne, quien hizo un magnífico trabajo, no consideró necesario guardarlas. no conozco tampoco la versión francesa y no la podría traducir con soltura, así es que aquí va la versión alemana de rilke, que, aún con sus limitaciones, es muy hermosa.

ojalá disfruten lo que les puedo dar. estará, va estando o está aquí:




*qué creídos somos, verdad: universal
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2 comentarios:

  1. ay, sí…

    linda también me las reclama de vez en cuando. ya casi casi. todavía tengo que resolver lo de la iglesia de san miguel y después espero poder dedicarme a las demás cosas que he tenido que dejar de lado: la novela, claro, pero también ésta y otras como ésta, menores, digamos.

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