como que, en general, se debería luchar contra el ruido al igual que contra la iluminación excesiva y la tala de árboles tan usual en este país porque están viejos 'y son peligrosos'. sin embargo, pocas veces me topo con gente que entienda qué trato de decir.
supongo que debo agregar que, entre las cosas más urgentes, debería prohibirse cuanto antes cualquier alarma que haga ruido. ¿por qué? reflexiónelo usted mismo, querido lector. estoy segura de que llegará a la misma conclusión que yo.
hoy ví la carta de un lector del new york times, louis hagler, médico internista de oakland, california, quien dice lo siguiente:
Citizens, especially those living in urban areas, are beset by unconscionable and relentless levels of noise that are unwanted, unhealthy and in many locales, […], illegal.
As noted by the World Health Organization, noise produces defense and startle reactions, damages hearing, disturbs communication, disrupts sleep, impairs cardiovascular function, interferes with teaching and learning, reduces productivity, harms relationships, provokes unwanted, occasionally violent, behaviors and increases accidents.
It is a major source of recurring annoyance, leading to stress that may not be recognized but that degrades the quality of life and adversely affects health. Many of these effects take place outside of conscious awareness. Cardiovascular effects are measurable even during sleep.
no dice nada de los acúfenos. permítaseme agregarlos.
Noise is one of the prime causes of the “tragedy of the commons” […]. Preserving islands of quiet in an otherwise bustling metropolis provides calm and serene places that preserve mental and physical health. There are some places where quiet should be enforced.
en este país tan pequeño el problema no se limita a las ciudades, sino que es difícil encontrarse un lugar donde, de cerca o a lo lejos, no se oiga el rodar de carros, camiones, motos y cuadraciclos, donde no haya una planta de lo que sea produciendo electricidad en medio de un ruido infernal y otros daños al medio.
basta ir al irazú para entender de qué estoy hablando.
