26.4.08
Aquis submersus
25.4.08
Ys, Rungholt, Vineta
Hay otras ciudades sumergidas, empezando por la legendaria Atlantis, que a los alemanes les gusta situar por Helgoland o en la desembocadura del Elba, pero escojo estas tres:
Ys, Rungholt, Vineta,
sumergidas hace tanto tiempo que se convirtieron en leyenda antes de volver a la historia.
Ys, la ciudad que inspiró a Debussy, quedaba en el golfo de Douarnenez, en la Bretaña. Rungholt estuvo en la costa occidental de Jutlandia, en Schleswig-Holstein. Y Vineta, en la desembocadura del Oder, en el Báltico, parece que cerca de la ciudad de Wollin, en la Pomerania, en la margen polaca del río.
Rungholt, de las tres, es la de desaparición más dramática. Las otras dos parecen haber sido destruidas en la guerra y los restos lavados en gran parte por el mar. Pero Rungholt fue erigida sobre un terreno muy blando, en un extenso pantano. Se hundió completa el 16 de enero de 1362, al segundo día de los tres de 'die grote Manndränke' que azotó las costas del Mar del Norte, destruyó diques, produjo enormes inundaciones, y le costó la vida a unas cien mil personas. Los pescadores deben haberla visto ahí no más, debajo del agua, inalcanzable, hasta que la fue cubriendo la arena… La cubrió por más de quinientos años.
Vineta es la ciudad que Nils Holgersson puede salvar si en ella compra algo, cualquier cosa. Pero se le ha olvidado que tiene una moneda en la bolsa del pantalón y no la saca sino cuando ya es demasiado tarde. Selma Lagerlöf la sitúa en Suecia.
Las leyendas de cada una de ellas quedan para más adelante. Son bonitas. En todas, a veces, se oyen sonar las campanas sumergidas.
Pronto empezarán a tener compañía: Puntarenas, ¿Limón?, ¿La Habana? Venecia.

24.4.08
20.4.08
Bremen
El otro cuento que me publicó Linda en Relatos de Mujeres.
5.4.08
Diatreton

Quién sabe dónde quedaron las fotos de la primera visita a Alemania, si es que todavía existen. Un compañero de curso me retrató en el museo Romano-Germánico de Colonia, junto a la cabeza de una estatua de Augusto a la que le falta el cuerpo, pero a la que cubre la punta de la toga. Está entre mis fotos preferidas, aun si ya no existe.
Allí ví ese día muchas cosas que me llamaron la atención. El museo alberga objetos arqueológicos de esa zona, desde las muestras más arcaicas de civilización hasta la temprana edad media.
Más aún que la belleza de Augusto me impresionó un vaso de vidrio de los últimos tiempos del imperio romano, justo antes de que lo borraran los hunos –digamos.
Es un "diatreton", un vaso de vidrio calado. No han sobrevivido muchos: unos cincuenta, la mayor parte sólo fragmentos. Tenían inscripciones en griego. Éste dice:
pie zesais kalos aei – bebé, para que vivás bien eternamente
.
4.4.08
In memoriam

Aquí está, para los que se acuerdan de él. Me lo topé así ahora que llegué, en una esquina de la ventana de la cocina.


