esta redacción está de plácemes. ha aparecido hoy en la nación la noticia del nombramiento del nuevo director del museo nacional. comienza en este tenor:
el historiador y experto en relaciones internacionales christian kandler asumirá este 1° de marzo la dirección del museo nacional, según anunció esta mañana en conferencia de prensa el ministro de cultura y juventud, manuel obregón.
las minúsculas son nuestras. el destacado, también.
congratulamos al nuevo director y le deseamos el mayor de los éxitos en su nueva labor.
28.2.11
nuevo director del museo nacional
26.2.11
el león y el carpintero
así es que, con la venia del león, fabrica una caja y ahí lo mete antes de ponerle el 'techo':
25.2.11
kámar y búdur
cuando estaba chiquita, me costaba leer libros con ilustraciones, porque me parecía que éstas falseaban las historias y limitaban la imaginación, sin que eso quiera decir que hubiera podido expresarlo así. ; )
una de las pocas excepciones fueron las acuarelas de sandro nardini, italiano de quien poco sé, pues no sólo se ajustaba completamente al texto, sino que me daba detalles que enriquecían lo que yo me podía imaginar. teníamos un libro verde de cuentos de las mil y una noches, un libro rosado, de cuentos de andersen, y un libro celeste, que no era mío, y que no me acuerdo de qué era. debe haber habido también al menos un libro amarillo, otro anaranjado y uno lila, pero nosotros no los teníamos.
pasé tantas horas ensimismada en los cuadros de nardini, que los recuerdo como si los viera todos los días. los recuerdo tan bien, a pesar de lo defectuoso de mi memoria (¿alzheimer, alguien?), que ahora que me encontré otro libro con las mismas ilustraciones, puedo ver que no tiene todas las que tenía el mío.
supongo que parte del acierto de nardini estribaba en ser 'minimalista' y seguir dejándole un montón a la imaginación. por ejemplo, en esta ilustración de búdur en brazos de los geniecillos, es eso lo que vemos: a búdur y a los geniecillos, y nada más: no está la noche, no está el paisaje, nada, –sólo ellos:
la ilustración corresponde a un cuento de las mil y una noches, del libro verde, que aquí pongo como lo recuerdo, pero que probablemente se lea muy diferente en el original y, probablemente, también en ese libro, donde se llamaba
kámar y búdur
y es que búdur, la hija preferida del emperador de china, no aceptaba a ninguno de los pretendientes que le proponía el papá, hasta que, al fin, éste, enojado, la mandó a encerrar en una torre. por el mismo tiempo, también el soberano de un reino muy lejano había encerrado a su heredero kámar, porque el muy necio tampoco le aceptaba la novia que había destinado para él.
una noche, dos geniecillos revoloteaban por la ventana de búdur. cuando la vieron, empezaron a discutir sin que pudieran ponerse de acuerdo. uno de ellos decía que no había ser humano más lindo en el mundo entero y el otro, en cambio, que había visto en otras tierras a un muchacho aún más bello. no había forma.
al fin, para zanjear el asunto, los geniecillos se llevaron a búdur al aposento del muchacho, –que claro que sabemos quién es, y le pidieron al jefe de los genios que decidiera por ellos:
éste dictaminó que eran igual de bellos. luego tocó la mejilla de búdur, quien se despertó un momentito: gracias, padre mío, por darme un esposo digno, dijo, se quitó una sortija del dedo, se la puso al muchacho, y se volvió a dormir. igual hizo con kámar; y sucedió lo mismo (pero no, kámar no le volvió a poner a búdur la sortija de ella, sino la que tenía en la otra mano).
los geniecillos se llevaron de vuelta a la muchacha. su vuelo era tan suave, que ella nunca se dio cuenta de lo que había pasado.
a la mañana siguiente se desató un problema de veras mayúsculo, pues búdur exigió que la llevaran a la presencia del padre. cuando lo vio, lo abrazó, lo besó, le dio las gracias y aceptó el cónyuge nuevo. todo el mundo pensó que se había vuelto loca. la triste noticia se esparció por todo china. supongo que la volvieron a encerrar, pero esta vez con camisa de fuerza, verdad.
pasó el tiempo. un buen día, muy lejos de las costas imperiales, naufragó un junco chino. de todos los que en él viajaban, sólo se salvó un comerciante, el hermano de búdur, quien pudo llegar a nado a la playa de una gran ciudad. allí le llegó a oídos otra versión de la historia trágica de búdur: todo era igual, sólo que el protagonista era kámar, el príncipe heredero de este otro reino.
hasta el palacio real llegó la noticia de que el comerciante chino que había sobrevivido el naufragio era un príncipe que contaba una historia equivalente a la de kámar. así es que el comerciante tuvo que ir al palacio a contar la historia. cuando kámar lo oyó, supo de inmediato, por supuesto, que búdur era la muchacha de la noche aquélla. así es que viajó a la china con el hermano, le pasó por debajo de la puerta un sobre con la sortija, y lo demás… es el cuento usual.
claro que al principio fueron muy felices. eso pasa.
la foto de abuelita en páginas ilustradas
del número del 23 de diciembre de 1906, que venía con siete u ocho páginas de fotos de chiquitos.
no sé: no se me parece a nadie de la familia… aunque tal vez un poquito a mamá chiquita, un pelitito a alexa kruse y un poquito a catalina bruce. aunque, desde luego, no encuentro a catalina parecida a mamá.
21.2.11
el museo nacional
20.2.11
los puentes del canal de suez
el canal de suez fue inaugurado en 1869. para la inauguración, nada menos que verdi compuso nada menos que aída.
no tiene exclusas y sólo lo atraviesan dos puentes, ambos muy hermosos.
de el ferdan no me encontré ninguna foto que lo muestre completo y cerrado. seguro porque si uno se acerca, se abre:
es el puente giratorio más largo del mundo. lo terminaron en 2001. es el quinto puente que se construye en este mismo lugar desde 1920. resulta que lo cierran sólo tres horas dos veces al día. en esa parte, el canal tiene 320 metros de ancho y 27 de profundidad. está situado 12 km al norte de la ciudad de ismailia, que queda a la orilla del canal.
de algo sirve de vez en cuando tener la cabeza dura. aquí me lo encontré cerrado:
y aquí está el proceso:
¿ no es un sueño?
el otro puente se llama puente mubarak, lo que hace pensar que ahorita le cambian el nombre. es el puente de mayor altura libre para la navegación del mundo: setenta metros. seguro ya le ha pasado más de una avioneta por debajo.
el puente en sí mide cuatrocientos cuatro metros de largo, más las rampas a cada lado, de casi mil ochocientos metros de largo cada una. no sé si este dato los sorprenderá a ustedes también: tiene sólo diez metros de ancho.
lo que me dio ganas de poner estos dos puentes aquí fue la sombra de éste cuando fui a pasear por el canal de suez en google earth, claro, pero, además, darme cuenta de que éstos son los únicos dos puentes que lo cruzan en sus un poquito más de ciento noventa y tres kilómetros de largo.
empezaron a construir el mubarak en 1995 y, curiosamente, lo terminaron también en 2001. queda tres kilómetros al sur de al-cántara.
a las ciudadanas chiquitillas de al-cántara se las conoce como _ _ – _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _. no: sólo es un mal chiste.
también lo cruza la línea de alta tensión que queda cerca de la ciudad de suez, con cuatro travesaños (¿se llamarán travesaños en las torres de electricidad, como en las escaleras?): tres para dos líneas de alta tensión cada uno y otro más abajo, de dos cables, para apañar las líneas eléctricas, si acaso se caen. las torres miden 226 metros de altura, según wikipedia en alemán, y 221, según wikipedia en inglés:
por último, muy importante: un túnel, el túnel de ahmed jandi, de dos carriles. en la salida del sinaí tiene unos murales tan feos, que me niego a poner aquí ninguna foto. del otro lado parece un algo militar, o sea: por el estilo.
en ninguna parte me encontré que haya pontones atravesando el canal. ah… un pontón o transbordador es un ferry. la palabra la aprendí leyendo chiquita bibi de karin michaelis:
quien, por supuesto, nada hace aquí.
19.2.11
el camino del limón
los trabajadores extranjeros vienen contratados por un año. el contrato especifica que, una vez concluído, los repatrian. pero esta gente que lo único que quiere es volver a su casa, acepta cualquier cosa, dieciocho pesos, para poder irse y llegar a la casa. el gobernador también encuentra una explicación de por qué se enfermaron: cometieron un error al contratar a esta gente, pues son de la costa y no están acostumbrados a trabajar ni en el interior ni esas horas.
¿de cuántas horas es la jornada de los trabajadores del camino del limón? ¿o es que la gente cree que los de la costa vagabundean todo el día? quién sabe…
18.2.11
17.2.11
cuatrocientos elefantes
excesivo y todo lo que quieran, pero qué metáforas. rubén darío se lo dedicó a margarita debayle, qiuen en ese momento tenía ocho años, y después tuvo el mal gusto de ser tía de anastasio somoza.
en frente del puerto de corinto, en nicaragua, está la pequeña isla del cardón. hoy está desierta excepto por un faro chato y una estatua a darío. allí quedaba la casa a donde los papás de margarita invitaron ese año a rubén darío, y donde él escribió el poema:
margarita, está linda la mar,
y el viento
lleva esencia sutil de azahar;
yo siento
en el alma una alondra cantar;
tu acento.
margarita, te voy a contar
un cuento.
éste era un rey que tenía
un palacio de diamantes,
una tienda hecha del día
y un rebaño de elefantes.
un kiosko de malaquita,
un gran manto de tisú,
y una gentil princesita,
tan bonita,
margarita,
tan bonita como tú.
una tarde la princesa
vio una estrella aparecer;
la princesa era traviesa
y la quiso ir a coger.
la quería para hacerla
decorar un prendedor,
con un verso y una perla,
una pluma y una flor.
las princesas primorosas
se parecen mucho a ti.
cortan lirios, cortan rosas,
cortan astros. son así.
pues se fue la niña bella,
bajo el cielo y sobre el mar,
a cortar la blanca estrella
que la hacía suspirar.
y siguió camino arriba,
por la luna y más allá;
mas lo malo es que ella iba
sin permiso del papá.
cuando estuvo ya de vuelta
de los parques del Señor,
se miraba toda envuelta
en un dulce resplandor.
y el rey dijo: "¿qué te has hecho?
te he buscado y no te hallé;
y ¿qué tienes en el pecho,
que encendido se te ve?"
la princesa no mentía,
y así, dijo la verdad:
"fui a cortar la estrella mía
a la azul inmensidad."
y el rey clama: "¿No te he dicho
que el azul no hay que tocar?
¡qué locura! ¡qué capricho!
el señor se va a enojar."
y dice ella: "no hubo intento:
yo me fui no sé por qué;
por las olas y en el viento
fui a la estrella y la corté."
y el papá dice enojado:
"un castigo has de tener:
vuelve al cielo, y lo robado
vas ahora a devolver."
la princesa se entristece
por su dulce flor de luz,
cuando entonces aparece
sonriendo el buen jesús.
y así dice: "en mis campiñas
esa rosa le ofrecí:
son mis flores de las niñas
que al soñar piensan en mí."
viste el rey ropas brillantes,
y luego hace desfilar
cuatrocientos elefantes
a la orilla de la mar.
la princesa está bella,
pues ya tiene el prendedor,
en que lucen, con la estrella,
verso, perla, pluma y flor.
margarita, está linda la mar,
y el viento
lleva esencia sutil de azahar:
tu aliento
ya que lejos de mí vas a estar
guarda, niña, un gentil pensamiento
al que un día te quiso contar
un cuento.
16.2.11
otro más: el penúltimo, prometo
la pobre viejecita
de rafael pombo, poeta colombiano del siglo xix. venía en el libro que tenía mamá del repertorio de berta singermann, me caía especialmente mal, pero igual me fascinaba:
érase una viejecita
sin nadita que comer
sino carnes, frutas, dulces,
tortas, huevos, pan y pez
bebía caldo, chocolate,
leche, vino, té y café,
y la pobre no encontraba
qué comer ni qué beber.
y esta vieja no tenía
ni un ranchito en que vivir
fuera de una casa grande
con su huerta y su jardín
nadie, nadie la cuidaba
sino andrés y juan y gil
y ocho criados y dos pajes
de librea y corbatín
nunca tuvo en qué sentarse
sino sillas y sofás
con banquitos y cojines
y resorte al espaldar
ni otra cama que una grande
más dorada que un altar,
con colchón de blanda pluma,
mucha seda y mucho olán.
y esta pobre viejecita
cada año, hasta su fin,
tuvo un año más de vieja
y uno menos que vivir
y al mirarse en el espejo
la espantaba siempre allí
otra vieja de antiparras,
papalina y peluquín.
y esta pobre viejecita
no tenía que vestir
sino trajes de mil cortes
y de telas mil y mil.
y a no ser por sus zapatos,
chanclas, botas y escarpín,
descalcita por el suelo
anduviera la infeliz.
apetito nunca tuvo
acabando de comer,
ni gozó salud completa
cuando no se hallaba bien.
se murió del mal de arrugas,
ya encorvada como un tres,
y jamás volvió a quejarse
ni de hambre ni de sed.
y esta pobre viejecita
al morir no dejó más
que onzas, joyas, tierras, casas,
ocho gatos y un turpial
duerma en paz, y dios permita
que logremos disfrutar
las pobrezas de esa pobre
y morir del mismo mal.
15.2.11
delantalitos blancos
otro de federico garcía lorca. no sé decir exactamente qué sensación me causaban estos poemas, por un lado me gustaban, por otro, me producían una chillazón espantosa. era un libro de eugenia… en este caso me acuerdo hasta de la ilustración que traía.
el lagarto está llorando.
la lagarta está llorando.
el lagarto y la lagarta
con delantaritos blancos.
han perdido sin querer
su anillo de desposados.
¡ay, su anillito de plomo,
ay, su anillito plomado!
un cielo grande y sin gente
monta en su globo a los pájaros.
el sol, capitán redondo,
lleva un chaleco de raso.
¡miradlos qué viejos son,
qué viejos son los lagartos!
¡ay, cómo lloran y lloran,
ay, ay, cómo están llorando!
claro que, a como son las cosas, yo pensaba de veras en lagartos, aunque don federico, en españa, probablemente se imaginó lagartijas.
14.2.11
¡con un aire de infeliz!
no sé por qué me ha dado por recordar los poemas de la niñez. aquí va otro, del que, lamentablemente, no encontré el autor:
el elefantito lloraba
porque no podía dormir.
duerme, elefantito mío,
que la luna te va a oír.
papá elefante está lejos:
se oye en el manglar mugir.
duerme, elefantito mío,
que la luna te va a oír.
el elefantito lloraba
(¡con un aire de infeliz!).
y alzaba la trompa al viento:
parecía que con la luna
se limpiaba la nariz.
duerme, elefantito mío,
que la luna te va a oír.
12.2.11
auf steigt der strahl
no puedo ver el poema de la fuente de los leones sin acordarme de este otro, del siglo xix, del poeta suizo conrad ferdinand meyer:
auf steigt der strahl, und fallend gießt
er voll der marmorschale rund,
die, sich verschleiernd, überfließt
in einer zweiten schale grund;
die zweite gibt, sie wird zu reich,
der dritten wallend ihre flut,
und jede nimmt und gibt zugleich
und strömt und ruht.
11.2.11
va entre margaritas el argento: réquiem por la fuente de los leones
acaban de terminar de restaurar los leones de la fuente de la alhambra. los dejaron tan bonitos que parecen de plástico. ésta es una foto de antes, de benaventearte, con turistas, golondrinas, y un gato:
el complejo de la alhambra se empezó a construir en siglo xiii. los leones proceden de la casa de jusuf ibn nagrela, quien fue visir de granada en el siglo xi. la taza tiene esta inscripción:
a tan diáfano tazón, tallada perla,
por orlas el aljófar remansado,
y va entre margaritas el argento,
fluido y también hecho blanco y puro.
tan afín es lo duro y lo fluyente
que es difícil saber cuál de ellos fluye.
esto es aljófar:
10.2.11
romance de la luna luna
de federico garcía lorca. hasta donde tengo memoria, éste es el primer poema que 'me llegó'. no el primero que supe, sino el primero que me conmovió. garcía lorca se lo dedicó a la hermana, conchita. todavía me conmueve:
romance de la luna, luna
la luna vino a la fragua
con su polisón de nardos.
el niño la mira, mira.
el niño la está mirando.
en el aire conmovido
mueve la luna sus brazos
y enseña, lúbrica y pura,
sus senos de duro estaño.
huye luna, luna, luna.
si vinieran los gitanos,
harían con tu corazón
collares y anillos blancos.
niño, déjame que baile.
cuando vengan los gitanos,
te encontrarán sobre el yunque
con los ojillos cerrados.
huye luna, luna, luna,
que ya siento sus caballos.
niño, déjame, no pises
mi blancor almidonado.
el jinete se acercaba
tocando el tambor del llano.
dentro de la fragua el niño,
tiene los ojos cerrados.
por el olivar venían,
bronce y sueño, los gitanos.
las cabezas levantadas
y los ojos entornados.
cómo canta la zumaya,
¡ay, cómo canta en el árbol!
por el cielo va la luna
con un niño de la mano.
dentro de la fragua lloran,
dando gritos, los gitanos.
el aire la vela, vela.
el aire la está velando.
9.2.11
otro poema de la niñez: caperucita
esta vez con autor, francisco villaespesa marín, español, 1877-1936, poeta modernista.
nos la recitaba mamá:
caperucita
caperucita,
la más pequeña de mis amigas,
¿en dónde está?
al viejo bosque se fue por leña,
por leña seca para amasar.
caperucita, dí: ¿no ha venido?
¿cómo tan tarde no regresó?
tras ella todos al bosque han ido
pero ninguno se la encontró.
decidme, niñas: ¿qué es lo que pasa?
¿qué mala nueva llegó a la casa?
¿por qué esos llantos, por qué esos gritos?
caperucita… ¿no regresó?
¡sólo trajeron sus zapatitos,
dicen que el lobo se la comió!

















