18.10.08

¿por qué?

Warum?
Warum ist das Licht gegeben dem Mühseligen und das Leben den betrübten Herzen?
Warum?
Die des Todes warten und kommt nicht, und grüben ihn wohl aus dem Verborgenen;
die sich fast freuen und sind fröhlich, daß sie das Grab bekommen.
Warum?
Und dem Manne deß Weg verborgen ist, und Gott vor ihm denselben bedecket?
Hiob 3, 20-23

En la mañana me sentía por el estilo. Me acordé de este texto y lo busqué para ponerlo aquí. Lo utiliza Brahms en su Op. 74 Nº 1, un bellísimo motete para coro de cuatro voces a capella, que toma el nombre de las primeras palabras del lamento:

Warum ist das Licht gegeben?

En esta primera parte, Job está en el momento de desesperación más profunda. 'Entonces Job abrió la boca y maldijo su día, diciendo: Muera el día en que yo nací…' [Job, 1,1]. Las preguntas de Brahms son también del preludio del libro; aparecen un poco más abajo, en Job 3, 20-23:

¿Por qué le dio luz a un desgraciado y vida al corazón que la pasa en amargura?, ¿a quienes ansían la muerte que no llega y la desenterrarían de lo oculto?, ¿a aquellos que casi se sienten felices y se alegran al recibir sepultura?, ¿al hombre que no encuentra el camino porque Dios se lo ha ocultado?

La letra completa del motete proviene de cuatro partes diferentes de la biblia y de un texto de Martín Lutero. Brahms mismo, quien, desde pequeño, estaba familiarizado con esa obra, escogió los textos, de manera que, sin estar tomados de un solo lugar, se contestan unos a otros y resuelven la pregunta inicial. La respuesta, una cita de Jeremías, es sencilla, no necesita argumentos, sino sólo entregarse completamente y con plena confianza a los designios del dios.

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16.10.08

yo sólo quiero caminar

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como corre la lluvia en el cristal, como camina el río hacia la mar.





Paco y Pepe de Lucía

10.10.08

repertorio sordo

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Amapola Andaluza (The Breeze and I, pero sin letra, Lecuona) Ay mama Inés Chove en Santiago (Gambino & García Lorca) An Emma (Schubert) Manha de carnaval Die Nacht (en realidad, una canción para coro de hombres, Schubert) Granada Lascia ch'io pianga (Händel) Naranjo en flor Los pájaros perdidos (Piazzolla) Rival (A. Lara) Santa Lucia Serenata malinconica (Bixio)

Sin duda, lo que mejor me sale es Santa Lucía, sin que eso quiera decir nada. Después, probablemente las de Schubert, Händel, la serenata malinconica. Por último, Amapola. Con las demás, apenas empiezo. En realidad, nada está pulido, sino sólo así, para decir que ensayo.

Me gustaría cantar Siboney y la vieja molienda, por ejemplo, pero no tengo las partituras. Lo mismo me pasa con Chiove, una canción napolitana. La partitura que tenemos de Rival es tal desastre que me para el pelo, y aunque la canción me gusta, por lo general no puedo siquiera cantarla completa, del horror. La de García Lorca, que es un sueño, insisto en ponerla, aunque todavía no la canto. Pero la quiero cantar, punto.

También tarareamos a veces algunas baladas rusas. Anatoli quería que las cantara en el original, aunque no entienda, pero pierde la dulzura del carácter cuando le asesino la lengua materna. Tenemos una sola traducida al español: Los árboles ya no se inclinan al viento, no hay ruido, todo calla en el jardín. Corazón, ya conoces el dolor del temblar en otoño las hojas que se van.
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7.10.08

el alfa y el omega de quién putas

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la casualidad infinita de haber sido engendrada yo y no cualquier otro en mi lugar, que ya, para siempre, no fue, nunca tuvo siquiera oportunidad de ser y ni siquiera es necesario que haya podido ser, como no soy necesaria yo. soy lo que voy siendo, o tal vez no. no poseo sino los recuerdos y el olvido que no puedo poseer. un montón de genes que se encienden y se apagan en esta carnalidad necesaria. ni la imagen que tengo de mí misma, ni la imagen que tienen de mí los demás. ¿qué entonces, qué rayos? lo que sea, en soledad absoluta.

vengo de la nada y muy pronto seré sólo eso. entre tanto soy cuerpo. cuando me muera, cadaver que se pudre y se deshace y, por fin, eso: nada. en este microsegundo que disfruto no sé por qué, tiendo filamentos de anémona y atrapo cositas, por lo general dolorosas.

necesito aclararme cosas que ya sé, pero que nunca he puesto. no puedo. probablemente porque no las sé.
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18.9.08

¡perdón, Eugenia!

Ésta soy yo hablando inglés en un foro sobre ginko biloba, bajo un artículo que afirma que los estudios recientes indican que no sirve para nada… Pues da la casualidad de que tuve recientemente la misma conversación con Linda, y pensé que tal vez a alguien le sirva lo que puedo decir al respecto. La medicina que tomo se llama Fiotón y se consigue en cualquier botica.

I am fifty two and allergic to the usual forms of ginko biloba. Nevertheless my ear specialist suggested some three to four years ago my hearing troubles may improve if I take it. He recommended a standardized form with Vitamin E that does not give me any trouble. Since then I have been taking regularly half the usual daily dosis.
At the time I was having as well serious memory trouble, sometimes already not being able to form coherent sentences. I had to circumscribe what I intended to say, for I could not recall the most immediate words. I forgot as well in mid-sentence how I wanted to end what I was telling, or could not complete the idea I wanted to express. My reading became cumbersome, for I did not recognize many words. I had to use a dictionary even for pretty usual terms.
Many of my relatives have been diagnosed with Alzheimer’s, including two aunts. Many have suffered for years from other forms of dementia. I went to a geriatrician who ruled out Alzheimer’s. I am not quite convinced she was right. It may have been just too soon to be sure.

I know that anecdotical evidence is of little scientific value, still I heartily underscore the comments above. There must be a subgroup of people like me. Perhaps people prone to get Alzheimer’s, or with a family history like mine. The improvement I’ve had is amazing. My hearing has not further deteriorated and even as my memory has not reached the level of other times, I feel ‘normal’.
I still forget most of what I read. I’ve been a voracious reader most of my life and this can be pretty annoying. Neither do I know how much of my former memory if any more it is possible for me to get back. Perhaps there is still some room for improvement, I hope. But it really does not matter that much anymore. I just feel kind of myself again and that is more than I ever thought possible. I was already toying with the idea of a timely suicide and perplexed by the problem of how to not let pass the ‘last’ right moment, for I surely do not want to die before my time.
As I do not take any other drugs but the ones prescribed for my high blood pressure, I cannot attribute the favorable change but to the fact that I have been now taking regularly ginko biloba for so many months.

15.9.08

Elsinor


Aquí situó Shakespeare el drama de Hamlet.

En danés, Elsinor se llama Helsingør. Es una ciudad portuaria, al noreste de la isla de Selandia, junto al estrecho de Øresund. Del otro lado está la ciudad sueca de Helsingborg.

Helsingør tiene algo más de 34 mil habitantes, lo que la convierte en la ciudad Nº 17 de Dinamarca, medida por la población. En ella está el castillo de Kronborg, cuna de Hamlet, lugar de los hechos.


[Me da vergüenza ver los techos de cobre, y pensar en lo que le hicimos al del teatro nacional para que se parezca]

11.9.08

un montón de arena


Mi hermano Hermann anda en una encerrona en San Carlos, en un lugar de cuyo nombre no puedo.

Tomó esta foto del Arenal, excelente si se piensa que fue con un teléfono (una especie de güiro televisor). Me gusta porque se ve con toda claridad que no queda nada verde en el cono.


9.9.08

pobrecita… debe tener hambre


…seguro por eso sigue al cursor.



O porque piensa que es la mamá.


8.9.08

los marcianos llegaron ya

¡Apuesto a que no esperaban volver a oír nunca estas canciones!


Peor de lo que la recordaba, pero Pérez Prado es de veras un maestro:

Tú y tú y tú y… tú.

Los Lecuona Cuban Boys, también excelentes:

Ah, La dolce vita… ¿alguien se sabe la letra?

Y en honor a tía Marta, por supuesto, otra vez Pérez Prado:

¿Eso era todo lo que decía la canción? No encontré nada más…

Historia patria: pocas veces me ha costado tanto poner algo aquí. Estoy acostumbrada a tener pequeños problemas de formato y a no saber cómo resolverlos, por ejemplo, cuando me queda un renglón de por medio que nadie puso, me voy a la parte del código html y no está ahí, ¡pero nada como lo de hoy! Cada vez que agregué una canción, cuando hice la prueba a ver qué tal… ¡sonaban las ruinas de atenas! Estuve a punto de odiar los gallineros.

Me faltó 'que se mueran los feos', pero no la encontré ni viva ni muerta. ¿Por fea? Recientemente la oí en el radio… Cuando estábamos chiquitas, Juan Córdoba se la cantaba a Karla. De veras podía ser antipátido.

6.9.08

guten appetit

agradable y entretenido

Me parece que debo dedicarle unas líneas a la persona de cuyo diario de Oaxaca traduje lo referente al ahuehuete del Tule.

Oliver Sacks es un autor muy legible. Aunque le sucede, lamentablemente, es poco frecuente que se ponga insoportable. Pasa cuando le dan ataques de yoísmo.

Muchos de los libros que ha escrito son compendios de casos que le ha tocado tratar. Es neurólogo. Ha dicho que la inspiración para este tipo de relato tan común en él, fue la costumbre de Alexander Luria, el psiconeurólogo ruso, de narrar anécdotas de sus casos clínicos. No estoy segura de conocer todos los títulos que ha producido; aquí va una aproximación:

De su vida como médico:

-The Man who Mistook his Wife for a Hat: And Other Clinical Tales
Describe 24 casos diferentes.

-An Anthropologist on Mars: Seven Paradoxical Tales
El relato que le da nombre al libro trata de Temple Grandin, una autista de mucho éxito en lo que hace (diseña mataderos 'humanos'): "I think using animals for food is an ethical thing to do, but we've got to do it right. We've got to give those animals a decent life and we've got to give them a painless death.We owe the animal respect."

-Awakenings
filmado con Robert de Niro, excelente, a pesar de las gringaditas inevitables (de la película).

Sus propios padecimientos le dieron tema para:

-Migraine
Una muestra más de lo culturales que son las dolencias. Un libro entero dedicado a jaquecas, resulta que muy diferentes a las nuestras.

-A Leg to Stand On
Cuenta un accidente terrible que tuvo, solo, en las monatañas de Noruega, y la penosísima recuperación subsiguiente.

Otros libros sobre un solo tema:

-Seeing Voices
Acerca de la sordera.

-Musicophilia: Tales of Music and the Brain

Una autobiografía encantadora:

-Uncle Tungsten: Memories of a Chemical Boyhood

Dos libros de relatos de viajes:

-Oaxaca Journal
flojito, pero simpático, sobre un viaje a Oaxaca con un grupo de entusiastas de los helechos

-Cycad Island/The Island of the Colorblind
El libro de Sacks que puedo recomendar a ojo cerrado, aunque tiene razón Úrsula cuando dice que recomendar un libro es tan difícil como recomendar una película: el relato de dos viajes, uno al atolón de Pingelap, en las Carolinas, y el otro a Guam, la más grande de las Marianas (excepto por mi sobrina).
La obra es fascinante en muchos sentidos, y no voy a decir más, sino que me gustaría haberla traducido –o traducirla más adelante. ¿Cómo hace uno para poder dedicarse a algo así?

Colaboraciones con otros autores:

-Phantoms in the Brain: Probing the Mysteries of the Human Mind
-Beyond Pain: Making the Mind-Body Connection

No he leído ninguno de los dos.

Oliver Sacks es una persona de entusiasmos. No todo lo que pone en los libros está 'completo', totalmente investigado (como en lo que dice del ahuehuete del Tule: parecen ser los datos del guía turístico. El árbol en sí es impresionante, pero, si lo comparamos con los datos 'reales', a lo que dice Sacks le sobra por todo lado). Creo que uno lo lee con ese sobreentendido.

Con el transcurso de los años, he visto bastantes fotos que lo muestran. Es un año menor que Mamá, y la edad lo ha ido suavizando. No sé si todavía tendrá la mirada inquisitiva de ave de rapiña que lo caracterizaba.

4.9.08

una foto de ayer



así se veía ayer el hemisferio occidental con las tormentas tropicales y huracanes en camino: gustav, hanna, ike, y josephine en el atlántico, y karina en el pacífico, al oeste de la costa de méxico. hanna parece ser el que tiene la culpa de que nos esté lloviendo de esta manera.


las ruinas de atenas

A veces me pregunto qué es el mal gusto, y por qué nos tenemos que aguantar todos los demás el de unos cuantos…

…como esas espantosisísimas ruinas de atenas que alguien puso en la carretera a Puntarenas a la entrada de Grecia,

¡pintadas de verde! O similar.

(bueno… a la i siempre le hace falta el punto.)

[Aquí hace falta una foto que todavía no tengo,
pero algo en mí se niega rotundamente a ir y tomarla,
así es que quién sabe…]

Se merecen la marcha turca de las ruinas de Atenas, pobre composición de Beethoven de acompañar los aconteceres en los gallineros de las fábulas de cuando yo estaba chiquita:



Esta interpretación es del Canadian Brass Ensemble, grupo de veras notable. Supongo, sin embargo, que Beehtoven nunca soñó que podía llegar a oírlo así, tan lejos de la orquestación original. Bueno, supongo que nunca soñó que podía llegarlo a oír de ninguna manera.

En fin, debe ser por eso que uno nunca va a Grecia, sino sólo a Palmares. Ellos, a la entrada, nada más han puesto ventas de carros. Por estos días, en otras partes tienen jocotes y prestiños.

2.9.08

cómo lloran y lloran

El lagarto está llorando.
La lagarta está llorando.

El lagarto y la lagarta
con delantalitos blancos.

Han perdido sin querer
su anillo de desposados.

¡Ay, su anillito de plomo,
ay, su anillito plomado!

Un cielo grande y sin gente
monta en su globo a los pájaros.

El sol, capitán redondo,
lleva un chaleco de raso.

¡Miradlos qué viejos son!
¡Qué viejos son los lagartos!

¡Ay, cómo lloran y lloran,
ay, ay, cómo están llorando!


Federico García Lorca a Mademoiselle Teresita Guillén, tocando un piano de siete notas


te quiero

Olga canta el solo de la canción con letra de Benedetti, el 17 de noviembre de 2007, cuando parecía que estábamos en camino de hasta grabar decentemente y todo… y, en cambio eran los últimos aleteos de Exalumni:






Me ha dado durísimo.

1.9.08

daba el reloj las doce

Daba el reloj las doce… y eran doce
golpes de azada en tierra…

…¡Mi hora!–grité–. El silencio
me respondió: –No temas;
tú verás caer la última gota
que en la clepsidra tiembla.

Dormirás muchas horas todavía
sobre la orilla vieja,
y encontrarás una mañana pura
amarrada tu barca a otra ribera.

Antonio Machado


Claro que de chiquilla me repugnaba este poema. Yo tenía años de atea cuando me lo topé, y eso de la otra ribera, pues no me sonaba para nada, me parecía asqueroso. Pero por algo lo recuerdo todavía. No tengo idea de por qué. Además: mea culpa, sentí necesidad de cambiarle un verso: de 'tú no verás' a 'tú verás', seguro porque en negativo parece contradecir la última estrofa. Quién sabe.

31.8.08

nostalgia

Abuelo, 31 de agosto de 1901; tío Carlos, 1º de setiembre de 1910; Abuelita. Nuestra santísima trinidad personal. Cómo los quisimos.

no puedo evitarlo

Un día de éstos oí a Juanita salir en carrera a regar el patio antes de que lloviera*. Después me encontré esto. Van a perdonar: no puedo evitarlo.




*El patiecito de la cochera. Para ser justa, puede ser que no se moje bien aunque llueva. Pero todavía me estoy riendo.
Por otro lado, claro que siento que para ahí voy yo también, pero más despacio. ; )

Nota de noviembre: poco después descubrí que al patiecito de la cochera sí le cae agua cuando llueve y que Junanita hacía lo mismo, casi todos los días, también para regar a tiempo el patio grande. Puede ser que haya tenido horror de que Mamá le preguntara si había regado ese día y tener que decirle que no. Ahora que no está, la extraño mucho, en especial cada vez que almuerzo y la comida está imposible de grasa y sal, amén de sobrecocinada. Definitivamente, me gusta comer bien y me gusta tener gente agradable alrededor. Ojalá Juanita pueda volver en enero, como dijo, para que otra vez pueda regar el patio antes de que llueva.

en Reconquista, los lapachos están en flor

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La ciudad de Reconquista queda en la provincia argentina de Santa Fe. Fue fundada en 1872, aunque el lugar existía desde antes, pues en 1806 por ahí entró con su gente Jacques (Santiago) de Liniers, procedente del Uruguay, con el objeto de intentar la reconquista de Buenos Aires, que había caído en manos de los piratas ingleses. Hubo, en total, doce invasiones piratas. Los esfuerzos de reconquista dieron fruto en agosto de ese mismo año.

Un francés 'reconquistó' Buenos Aires… apenas antes de que España fuera francesa en los años bonapartinos. Uno de los disparadores de las guerras de independencia.

Mi amiga de Santa Fe de Argentina, Lucía Odetti, me manda unas fotos de Reconquista, con los lapachos rosados en flor. Aquí les pongo ésta:


Los lapachos son nuestro cortez negro; el hábitat va de México a la mitad de Argentina. Es un árbol que alcanza los treinta metros, de excelente madera. La corteza se usa con fines medicinales, para afecciones de los riñones. En Reconquista florece cuando se acaba el invierno.
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23.8.08

un cuento de Palmares

Alexis vive en Palmitos, un pueblito aledaño a Palmares. De veras existe ese pueblo de nombre tan improbable. La geografía de Palmares ofrece otros nombres curiosos: también hay una montaña que se llama Berlín. Del otro lado de esa montaña está San Mateo. Alexis fue una vez a San Mateo a coger café.

Hace unos días se fue a charralear con dos amigos. Charralear quiere decir ir de cacería pero, entre tanto, por dicha, de la caza lo único que queda es la costumbre de llevar perros. Se trata pues de un paseo largo, a campo traviesa, con perros.

Cuando venían de vuelta, después de todo un día de charralear, en una loma vieron una vaca muerta con un único zopilote encima. A juzgar por lo que le faltaba a la vaca, se acababa de dar el festín de su vida.

A ver, Gasparín, andá agarralo, lo molestaron los otros dos. Gasparín les hizo el día cuando dejó caer todo y se brincó la cerca. Los amigos saludaron el gesto a carcajada limpia, vieron todavía que el zopilote no voló, sino que se fue medio andando, medio brincando, con la torpeza que los caracteriza cuando están en tierra, y siguieron caminando. Ya los alcanzaría Gasparín cuando el zopilote se le aburriera del jueguito y alzara vuelo, o tratara de meterle un picotazo.

No hay contraste más impresionante que el que ofrece un zopilote volando con su triste persona en tierra. Además de agresivos, son feos los condenados. Y sucios y cochinos, llenos de parásitos. Así deben ser de hediondos. Se pelean por todo, a picotazos; a menudo al menos les faltan plumas.

Gasparín los alcanzó en un recodo del camino. Le había dado la vuelta completa al cerro por el otro lado. Bien agarrado debajo del brazo, serio, serio, como un gran chompipe, venía el zopilote.


Alexis pasó hoy antes de la clase y me contó este cuento. Me lo contó en alemán.

22.8.08

dolor de vieja arboleda

Era más blando que el agua, que el agua blanda,
era más fresco que el río: naranjo en flor.
En esa calle de estío, calle perdida,
dejó un pedazo de vida
y se marchó.

Primero hay que saber sufrir, después amar,

después partir
y, al fin, andar sin pensamiento.
Promesas vagas de un amor,
perfumes de naranjo en flor que se escaparon en el viento.

Después…
¿Qué importa el después?
Toda mi vida es el ayer que me detiene en el pasado.
Eterna y vieja juventud que me ha dejado acobardada
como un pájaro sin luz.

¿Qué le habrán hecho mis manos, qué le habrán hecho?
Para dejarme en el pecho tanto dolor…
Dolor de vieja arboleda, calle perdida
como un pedazo de vida: naranjo en flor.



Naranjo en flor: Tango; letra de Homero Expósito, música de Virgilio Expósito (hermanos), 1944
Ésta es la versión de la cantaora de flamenco Martirios.


18.8.08

el Chimborazo

el Chimborazo

Cuando Humboldt subió al Chimborazo, se creía que era la montaña más alta del mundo.

No habían medido el Himalaya.

Hoy en día se sabe que, por la posición geográfica de ambas montañas, si en vez de medir desde el nivel del mar se mide desde el centro de la Tierra, el Chimborazo llega más lejos que el Éverest (porque está más cerca del Ecuador, sólo un grado al sur, y la Tierra tiene ancha la cintura).



diagrama del Chimborazo de la monumental obra de Humboldt sobre el viaje a Latinoamérica, publicada después del viaje de cinco años a lo largo de veintiuno, en París, en francés, en treinta volúmenes


17.8.08

libre crezca fecundo


Cuando éramos chiquitas, antes de Hermann, la conciencia ecológica de Papá se traducía en que no nos permitían botar basura en la calle, aunque todo el mundo lo hiciera; en que, en vez de matarlos, observábamos a los animales silvestres, aunque los demás tiraran hasta comemaíces; y en que, aunque no tuviéramos ni un centímetro cuadrado de suelo, no aprobábamos que, sin razones de fundamento, la gente se apeara los árboles.

Como el higuerón enorme que había antes en la esquina, cuando todavía era cafetal. ¿Alguien se acuerda?

Las damas de la avenida, que nunca ví, se fueron para que la gente no se resbalara en las frutillas. Quedó el nombre, y muchas personas piensan que eran señoras. Para sustituirlas sembraron urucas, que tienen un problema muy parecido. Los árboles del Parque Morazán murieron para que 'se viera más bonito', más 'como era antes', cuando, por supuesto, no tenía árboles y, si nos vamos al principio, era un hueco.

En las Historias de Cronopios y de Famas de Cortázar, un fama bota un eucalipto entero en vez de comprarse unas gomitas de eucaliptol. Costa Rica es un país de famas.

Dice la cancillería que la ceiba de enfrente estaba muy dañada y que por eso la cortaron. En honor a Jorge, darémosle el beneficio de la duda. Claro que, particularmente, esa ceiba de la casa amarilla (yellow house, dice en el rótulo que le pusieron en frente, y a la vuelta hay otro que dice spain square, o algo por el estilo) resultaba un verdadero descanso después de manejar toda una calle larga y fea, que se caracteriza por no tener prácticamente nada verde en su curso.

En 1996, al árbol del Tule le sacaron diez toneladas de ramas secas. Cuando creyeron que el árbol se les moría, los de Santa María del Tule llamaron a especialistas en árboles. Dictaminaron que había que regarlo, y ahí está. En Alemania, un país que se ha visto en la necesidad de quemar muchísimos árboles para calentarse en los inviernos de las guerras, cuando un árbol se enferma, lo cuidan. A veces uno les ve los remiendos de las heridas. Y ahí están.

¿No podía hacerse nada por salvar un árbol que tenía la copa intacta? Lo botaron en el momento en que se preparaba a echar las hojas nuevas de este año, por lo que las fotos muestran lo que da la impresión de ser sólo ramas secas. Apenas unas semanas después se hubiera puesto de un rojo claro, brillante, y habría madurado hasta el verde oscuro. Dicen que se estaba inclinando. Hasta la torre de Pisa sigue todavía por ahí.

¿Qué pecado cometió la ceiba? No creo que importe mucho quién la haya sembrado. Tampoco había cometido nadie un pecado capital en su contra, estilo usarla para matar chiquitos estrellándolos en ella, como le pasó a otro árbol, en Camboya. Éste era sólo un árbol en un país que no sabe cuidarlos, situado en un lugar más conspicuo de la cuenta, suficiente para convertirlo en símbolo. Por eso se ha oído una que otra voz.

Lo que no hice cuando estaba vivo, lo hice cuando ya no había remedio: le tomé unas fotos. La madera está sana. Debí haberme salido del carro para fotografiar los pedazos, uno por uno. Pero para qué.

No parecemos entender que cada árbol que ya está ahí representa una ganancia. No es lo mismo sembrar otro, que eventualmente crecerá, en vez de mantener lo que ya se tiene. No se me olvida que hay mucho más relacionado con este tema, pero no quiero meterme ahora con problemas como la compraventa de indulgencias que se conoce con el nombre de 'debt swap'. Es terrible pensar que a estas alturas, Costa Rica no se ha dado cuenta de que podía seguir su propio rumbo. Ya no se dio cuenta. Últimamente hemos cometido atrocidades de tal calibre, que no veo cómo se pueden remediar, no parece haber vuelta de hoja.

Libre crezca fecunda.

Un borracho arremetió contra el árbol del Teneré y se lo apeó, en medio del desierto. Si no fuera tan triste, me reiría. La ceiba tomó el mismo camino que la mal llamada casa de herrán. En realidad, no es sino el camino que tarde o temprano tomaremos todos. Si consideramos las proporciones cósmicas, como mi amigo Christian, pues no es nada.

En realidad, nada es nada. Tal vez así duele menos.


18 de julio, había llovido ese día y estaba por llover aún más



16.8.08

el ahuehuete del Tule


Del Diario de Oaxaca, de Oliver Sacks:

Llevo ya cincuenta años o más con ganas de ver al Gigante, el famoso árbol del Tule, ese ciprés calvo colosal del patio de la iglesia de Santa María del Tule; son ganas que vienen de cuando ví una foto vieja en el libro de texto de botánica de Strasburger en mis días de biología escolar, y leí que Alexander von Humboldt, quien lo visitó en 1803, pensó que podía tener más de cuatro mil años de edad. La noción de que el mismo Humboldt efectuara un viaje especial para verlo, de que ahora estoy parado, casi doscientos años después, donde pudo haber estado él, le agrega una dimensión especial. Humboldt es uno de mis grandes héroes, y lo ha sido desde que yo tenía catorce o quince años. Amo su curiosidad enorme e insaciable, su sensibilidad y su atrevimiento: fue el primer europeo en escalar el Chimborazo, el pico andino más alto del Ecuador y, ya cerca de los setenta, no le dedicó ninguna reflexión particular a embarcarse en un viaje salvaje por Siberia, en el transcurso del cual recolectó minerales y plantas, e hizo observaciones mineralógicas. No sólo tenía una sensibilidad manifiesta por el mundo natural, sino que también parecía ser (lo cual no es cierto de todos los naturalistas, y ni siquiera de todos los antropólogos) inusualmente sensible a las diversas culturas y a las gentes con quienes se topó.
Aunque todavía estamos en las inmediaciones de la ciudad de Oaxaca, imagino que, en tiempos de Humboldt, esta iglesia y su árbol deben haber estado muy aislados. Eso se aprecia claramente en la vieja fotografía, donde se ve la iglesia rodeada de campo abierto, mientras que ahora la rodea un pueblo boyante y, en realidad, casi ha sido absorbida por la misma ciudad.
El árbol es demasiado grande para que lo abarque la vista. Debe haber parecido aún más extraordinario antes de que la misión y la ciudad fueran erigidas. Empequeñece la iglesita y la hace parecer de juguete. No es sólo la altura (de escasos cincuenta metros) sino el perímetro (casi 65 metros alrededor del tronco) y el aún más inmenso follaje, que corona el tronco monstruoso como si fuera un hongo.
Un mundo de pájaros entra y sale volando: en el árbol tienen sus residencias, sus apartamentos. Scott saca la cámara, examina y fotografía cuidadosamente las piñas; las femeninas a la altura del ojo, las masculinas más arriba. Takashi Hoshizaki, delgado y ágil a pesar de todos sus setenta y cinco años, con el sombrero de fieltro lleno de pines, compara el árbol del Tule con los pinos longevos de California, de los cuales se afirma que llegan a los seis mil años de edad. Menciono el famoso drago de Laguna en las Islas Canarias, que también tiene la reputación de tener seis mil años; el árbol que produjo tales extravagancias líricas en Humboldt que el mismo Darwin se sintió profundamente desilusionado cuando no pudo verlo, debido a una cuarentena. Takashi me cuenta que hace dos mil años toda esta área era exuberante, integrada en un suampo; ahora es árida, semidesértica la mayor parte del año; sólo sobrevive el árbol del Tule para contar el cuento, con sus amplias raíces y su avanzada edad. Me pregunto qué más ha visto el Gigante. El ascenso y la caída de media docena de civilizaciones, la llegada de los españoles, toda la historia humana de Oaxaca.



El árbol del Tule es un ahuehuete, Taxodium mucronatum. La palabra ahuehuete es nahuatl y significa 'viejo del agua'. También se llama 'ciprés calvo', como le dice Sacks, y 'ciprés de Montezuma', porque hace quinientos años éste mandó a sembrar de esos árboles sus fabulosos jardines. En tarasco se llama 'penhamu', de donde Pénjamo es 'el lugar donde crecen los ahuehuetes'. El árbol de la Noche triste, donde lloró el imbécil, era un ahuehuete.
Se calcula que éste tiene al menos dos mil años, aunque nunca se le ha calculado la edad de manera estrictamente científica; mide (dato de 2005) 35,4 metros de altura, y 36,2 metros de circunferencia. Ocupa un volumen de setecientos cinco metros cúbicos y pesa alrededor de quinientos diez mil kilogramos. A su sombra se pueden cobijar más de quinientas personas a la vez, y para rodearlo se necesitan unos treinta adultos, agarrados de la mano con los brazos extendidos. En 1996 se le quitaron más de diez toneladas de ramas y hojas muertas. En la región sobreviven ocho ejemplares notables de esta especie. El árbol del Tule es el más grande.





17º45'N 10º04'E


Hay en medio del Sahara una región tan increíblemente seca y abandonada de todo, que los pueblos de aquellos lares hablan del desierto en medio del desierto: el Teneré, larga extensión de dunas al noreste del Níger.
Teneré, lo mismo que sahara, no es sino otra forma de decir desierto. En francés se escribe con tres tildes: Ténéré


Hasta hace poco, sola entre las dunas, aislada, había una acacia en medio del Teneré. Mojón de rutas de caravana, esperanza. Según Raymund Mauny, una Acacia tortilus Hayne, kandili en tuareg.
El árbol del Teneré. El más aislado de la Tierra, el más solitario tal vez, señalado en los mapas aun a escalas donde no aparecen muchas ciudades: no había otro en cuatrocientos kilómetros a la redonda. A la par, un pozo de agua no muy buena. Lo excavaron en 1938/39; entonces se vio que las raíces de la acacia descendían a treinta y tres y treinta y seis metros de profundidad, hasta el nivel friático.


Michel Lesourd estuvo ahí en ese tiempo. La excavación le pareció una quimera, porque a los habitantes de la región nunca se les había ocurrido. Se trataba de un proyecto francés y era, efectivamente, una empresa de locos, en condiciones infrahumanas para los excavadores, gente de proporciones atléticas, del lugar, por supuesto, y no franceses. Escribió:

Hay que haber visto el árbol para creer que existe. ¿Qué secreto guarda? ¿Cómo puede seguir vivo a pesar de las multitudes de camellos que pisotean los alrededores? ¿Por qué no se acerca ningún camello perdido a alimentarse de las hojas y las espinas? …
Todos los años las azalai, las caravanas de la sal, se reúnen debajo antes de enfrentarse a la travesía del desierto. La acacia se ha convertido en un faro viviente, el primer y el último mojón para la caravana que parte de Agadez a Bilma, o que vuelve.
Los pájaros descansan al pie del árbol. Los atrae desde lejos y piensan que en él pueden encontrar agua y follaje verde. Lamentablemente, les espera la muerte. No es un espejismo, pero tampoco un manantial donde las palomas y los cuervos y los gorriones puedan beber.


También Henry Lothe reseñó las dos visitas que hizo al árbol del Teneré, en 1934 y 1959. La segunda vez lo encontró dañado por la arremetida de un vehículo:
Antes, este árbol era verde y tenía flores: ahora es un árbol lleno de espinas, descolorido y sin hojas. No lo reconozco. El tronco estaba claramente dividido en dos. Ahora tiene un tronco simple, con un chonco al lado, arrancado, más que cortado, como a un metro de altura. ¿Qué le pasó a este árbol triste? Nada más que arremetió contra él un camión que iba para Bilma… aunque tenía espacio suficiente para evitarlo.



En 1973 alguien volvió a atropellar a ese último sobreviviente de climas menos severos, y lo arrancó del todo. Desde ese noviembre, sus restos están expuestos al público en la capital del Niger, Namey, en un pabellón especial del museo nacional del país.





En el Teneré, en el punto original, levantaron en su lugar un ‘monumento’ de tubos de metal, otro ‘árbol’ con partes de carro como reflectores en las ‘ramas’. Eso es progreso.



La gente de por ahí erigió cerca otra estructura. Probablemente sobreviva al árbol nuevo.


Originalmente, la base estaba compuesta por tres estañones. Hoy tiene dos. También va disminuyendo la cantidad de reflectores.



A veces los grupos de turistas se encuentran al nuevo ‘árbol’ en el suelo y se organizan para volverlo a levantar.



Hoy existen dos pozos en el lugar, muy cercanos entre sí. El que está totalmente forrado en cemento, produce un eco espectacular cuando uno habla. El otro, del todo no tiene eco. Leí que, para los estándares del desierto, el agua de esos pozos no es tan espantosamente mala, y la gente encuentra siempre unos metros de agua acumulados en el fondo. Probablemente más de cuatro metros cúbicos.


Todavía acampan ahí las caravanas de sal. Al lugar lo llaman Ad Azzaouagger. No pude encontrar qué significa. Me gustaría poder suponer que ‘junto a la acacia’. Quién sabe.