theodor storm (1817-1888)
reverbera la música a lo lejos, aquí calla la noche
vom hunde ganz zu schweigen
cámara del ovsicori:
el primer contacto que tuve con shakespeare fue, probablemente, a través de una 'enciclopedia' dudosa: el tesoro de la juventud, en una versión de los treinta, me parece, la misma que tuvieron mamá, tía marta y los hermanos de chiquitos.
en ella había una 'canción de ariel' y otros extractos de la tempestad; se me quedó grabado también el nombre de miranda.
la canción de ariel decía:
yo libo cual la abeja,
las flores son mi nido;
en él duermo y despierto,
en él vivo tranquilo
sin que me atemorice
ningún siniestro ruido.
cabalgo en el murciélago
y cruzo el cielo empíreo
dando, riente, caza
al fugitivo estío.
y en tanto, alegremente,
entre las flores vivo:
mecido en sus guirnaldas
y en ellas escondido.
evidentemente, ariel es un él: 'tranquilo', 'mecido', 'escondido'.
pues… se me ocurrió buscar la canción de ariel en inglés, ariel's song, a ver cómo es el original, y me encontré esto, con ariel no sólo una 'ella', según quien puso la poesía en internet, sino además:
come unto these yellow sands,
and then take hands:
curtsied when you have, and kiss'd
the wild waves whist,
foot it featly here and there;
and, sweet sprites, the burthen bear.
hark, hark!
bow-wow.
the watchdogs bark.
bow-wow.
hark, hark! i hear
the strain of strutting chanticleer
cry, cock-a-diddle-dow.
full fathom five thy father lies;
of his bones are coral made;
those are pearls that were his eyes:
nothing of him that doth fade,
but doth suffer a sea-change
into something rich and strange.
sea-nymphs hourly ring his knell:
ding-dong.
hark! now i hear them– ding-dong, bell.
¿ah?
claro que tengo que buscar la tempestad y leerla entera en inglés, a ver qué rayos pasó aquí, y si el sexo de ariel está claro en alguna parte, si es que el personaje se ajustaba a la clasificación usual.
también me llamó la atención descubrir a alfonsina y el mar en la hermosísma última estrofa.
es curioso cómo, de las obras de shakespeare, nunca me interesó leer ésta, por la sensación de que 'ya la conocía', desde siempre. debería saber mejor lo que son las obras para niños, llámense éstas tesoro de la juventud o cartilla histórica.
en inglés hay un término para estas cosas, algo así como macadamizadas, pero, por supuesto, otra cosa.
voy a ver cuál era, y ahorita lo pongo como debe ser: en todo caso es por el ocurrente que pensó que era adecuado que las señoras estuvieran enteradas de las grandes obras que leían los hombres, pero, por supuesto, protegidas, –que nada ofendiera la delicadeza que caracteriza tanto al entonces llamado 'otro sexo' como a los chiquitos de ambos sexos.
éstas son las cosas que me hacen pensar, con todo y todo, que no quiero haber nacido nunca ni un segundo antes de lo que nací, a menos que hubiera podido tener una vida de renegada. que es exactamente lo que tengo también ahora, aunque no se note. excepto si pudiera ser einstein, claro. pero entonces no sería yo.
ajá: ¡ediciones 'bowdlerizadas'!
cuando la memoria ya no alcanza, bendita la santa y bien temida wikipedia (úsese con cuidado, ¿agítese antes de usarse?):
thomas bowdler (11 de julio de 1754–24 de febrero de 1825) fue un médico y ajedrecista inglés que publicó family shakespeare, una versión de las obras de william shakespeare modificada para que fuera, según su criterio, más apropiada que el original para mujeres y niños. también editó historia de la decadencia y ruina del imperio romano de edward gibbon con el mismo criterio. sus modificaciones fueron objeto de críticas y burlas. en inglés se emplea el epónimo bowdlerise (o bowdlerize) y su nombre se asocia en la actualidad con la censura puritana a la literatura, filmes y programas de televisión.
púchica: lástima que tuviera/tenga tantos seguidores.
(en cuanto al sexo de ariel: resulta que, en toda la tempestad, shakespeare sólo utiliza dos veces un pronombre para referirse a él: dice primero
enter ariel, …; claps his wings upon the table…
y, en otra parte:
…ariel and all his quality.
sexo: masculino.
probablemente, en la época de shakespeare, el personaje de ariel era interpretado por un actor muy joven: un chiquito o un muchacho, por lo que después empezó a ser interpretado por mujeres.
la entrada actual en la wikipedia en español en cuanto al término 'renegado' es bull shit. un renegado abjura de creencias, sistemas, modos de vida, etc. no se 'pasa' a otra cosa. no tiene por qué.)
se me atravesó este video que me mandó daniel soto ¡hace dos años!
disfrútenlo:
esta redacción está de plácemes. ha aparecido hoy en la nación la noticia del nombramiento del nuevo director del museo nacional. comienza en este tenor:
el historiador y experto en relaciones internacionales christian kandler asumirá este 1° de marzo la dirección del museo nacional, según anunció esta mañana en conferencia de prensa el ministro de cultura y juventud, manuel obregón.
las minúsculas son nuestras. el destacado, también.
congratulamos al nuevo director y le deseamos el mayor de los éxitos en su nueva labor.
cuando estaba chiquita, me costaba leer libros con ilustraciones, porque me parecía que éstas falseaban las historias y limitaban la imaginación, sin que eso quiera decir que hubiera podido expresarlo así. ; )
una de las pocas excepciones fueron las acuarelas de sandro nardini, italiano de quien poco sé, pues no sólo se ajustaba completamente al texto, sino que me daba detalles que enriquecían lo que yo me podía imaginar. teníamos un libro verde de cuentos de las mil y una noches, un libro rosado, de cuentos de andersen, y un libro celeste, que no era mío, y que no me acuerdo de qué era. debe haber habido también al menos un libro amarillo, otro anaranjado y uno lila, pero nosotros no los teníamos.
pasé tantas horas ensimismada en los cuadros de nardini, que los recuerdo como si los viera todos los días. los recuerdo tan bien, a pesar de lo defectuoso de mi memoria (¿alzheimer, alguien?), que ahora que me encontré otro libro con las mismas ilustraciones, puedo ver que no tiene todas las que tenía el mío.
supongo que parte del acierto de nardini estribaba en ser 'minimalista' y seguir dejándole un montón a la imaginación. por ejemplo, en esta ilustración de búdur en brazos de los geniecillos, es eso lo que vemos: a búdur y a los geniecillos, y nada más: no está la noche, no está el paisaje, nada, –sólo ellos:
del número del 23 de diciembre de 1906, que venía con siete u ocho páginas de fotos de chiquitos.
el canal de suez fue inaugurado en 1869. para la inauguración, nada menos que verdi compuso nada menos que aída.
no tiene exclusas y sólo lo atraviesan dos puentes, ambos muy hermosos.
de el ferdan no me encontré ninguna foto que lo muestre completo y cerrado. seguro porque si uno se acerca, se abre:
excesivo y todo lo que quieran, pero qué metáforas. rubén darío se lo dedicó a margarita debayle, qiuen en ese momento tenía ocho años, y después tuvo el mal gusto de ser tía de anastasio somoza.
en frente del puerto de corinto, en nicaragua, está la pequeña isla del cardón. hoy está desierta excepto por un faro chato y una estatua a darío. allí quedaba la casa a donde los papás de margarita invitaron ese año a rubén darío, y donde él escribió el poema:
margarita, está linda la mar,
y el viento
lleva esencia sutil de azahar;
yo siento
en el alma una alondra cantar;
tu acento.
margarita, te voy a contar
un cuento.
éste era un rey que tenía
un palacio de diamantes,
una tienda hecha del día
y un rebaño de elefantes.
un kiosko de malaquita,
un gran manto de tisú,
y una gentil princesita,
tan bonita,
margarita,
tan bonita como tú.
una tarde la princesa
vio una estrella aparecer;
la princesa era traviesa
y la quiso ir a coger.
la quería para hacerla
decorar un prendedor,
con un verso y una perla,
una pluma y una flor.
las princesas primorosas
se parecen mucho a ti.
cortan lirios, cortan rosas,
cortan astros. son así.
pues se fue la niña bella,
bajo el cielo y sobre el mar,
a cortar la blanca estrella
que la hacía suspirar.
y siguió camino arriba,
por la luna y más allá;
mas lo malo es que ella iba
sin permiso del papá.
cuando estuvo ya de vuelta
de los parques del Señor,
se miraba toda envuelta
en un dulce resplandor.
y el rey dijo: "¿qué te has hecho?
te he buscado y no te hallé;
y ¿qué tienes en el pecho,
que encendido se te ve?"
la princesa no mentía,
y así, dijo la verdad:
"fui a cortar la estrella mía
a la azul inmensidad."
y el rey clama: "¿No te he dicho
que el azul no hay que tocar?
¡qué locura! ¡qué capricho!
el señor se va a enojar."
y dice ella: "no hubo intento:
yo me fui no sé por qué;
por las olas y en el viento
fui a la estrella y la corté."
y el papá dice enojado:
"un castigo has de tener:
vuelve al cielo, y lo robado
vas ahora a devolver."
la princesa se entristece
por su dulce flor de luz,
cuando entonces aparece
sonriendo el buen jesús.
y así dice: "en mis campiñas
esa rosa le ofrecí:
son mis flores de las niñas
que al soñar piensan en mí."
viste el rey ropas brillantes,
y luego hace desfilar
cuatrocientos elefantes
a la orilla de la mar.
la princesa está bella,
pues ya tiene el prendedor,
en que lucen, con la estrella,
verso, perla, pluma y flor.
margarita, está linda la mar,
y el viento
lleva esencia sutil de azahar:
tu aliento
ya que lejos de mí vas a estar
guarda, niña, un gentil pensamiento
al que un día te quiso contar
un cuento.
la pobre viejecita
de rafael pombo, poeta colombiano del siglo xix. venía en el libro que tenía mamá del repertorio de berta singermann, me caía especialmente mal, pero igual me fascinaba:
érase una viejecita
sin nadita que comer
sino carnes, frutas, dulces,
tortas, huevos, pan y pez
bebía caldo, chocolate,
leche, vino, té y café,
y la pobre no encontraba
qué comer ni qué beber.
y esta vieja no tenía
ni un ranchito en que vivir
fuera de una casa grande
con su huerta y su jardín
nadie, nadie la cuidaba
sino andrés y juan y gil
y ocho criados y dos pajes
de librea y corbatín
nunca tuvo en qué sentarse
sino sillas y sofás
con banquitos y cojines
y resorte al espaldar
ni otra cama que una grande
más dorada que un altar,
con colchón de blanda pluma,
mucha seda y mucho olán.
y esta pobre viejecita
cada año, hasta su fin,
tuvo un año más de vieja
y uno menos que vivir
y al mirarse en el espejo
la espantaba siempre allí
otra vieja de antiparras,
papalina y peluquín.
y esta pobre viejecita
no tenía que vestir
sino trajes de mil cortes
y de telas mil y mil.
y a no ser por sus zapatos,
chanclas, botas y escarpín,
descalcita por el suelo
anduviera la infeliz.
apetito nunca tuvo
acabando de comer,
ni gozó salud completa
cuando no se hallaba bien.
se murió del mal de arrugas,
ya encorvada como un tres,
y jamás volvió a quejarse
ni de hambre ni de sed.
y esta pobre viejecita
al morir no dejó más
que onzas, joyas, tierras, casas,
ocho gatos y un turpial
duerma en paz, y dios permita
que logremos disfrutar
las pobrezas de esa pobre
y morir del mismo mal.
otro de federico garcía lorca. no sé decir exactamente qué sensación me causaban estos poemas, por un lado me gustaban, por otro, me producían una chillazón espantosa. era un libro de eugenia… en este caso me acuerdo hasta de la ilustración que traía.
el lagarto está llorando.
la lagarta está llorando.
el lagarto y la lagarta
con delantaritos blancos.
han perdido sin querer
su anillo de desposados.
¡ay, su anillito de plomo,
ay, su anillito plomado!
un cielo grande y sin gente
monta en su globo a los pájaros.
el sol, capitán redondo,
lleva un chaleco de raso.
¡miradlos qué viejos son,
qué viejos son los lagartos!
¡ay, cómo lloran y lloran,
ay, ay, cómo están llorando!
claro que, a como son las cosas, yo pensaba de veras en lagartos, aunque don federico, en españa, probablemente se imaginó lagartijas.
no sé por qué me ha dado por recordar los poemas de la niñez. aquí va otro, del que, lamentablemente, no encontré el autor:
el elefantito lloraba
porque no podía dormir.
duerme, elefantito mío,
que la luna te va a oír.
papá elefante está lejos:
se oye en el manglar mugir.
duerme, elefantito mío,
que la luna te va a oír.
el elefantito lloraba
(¡con un aire de infeliz!).
y alzaba la trompa al viento:
parecía que con la luna
se limpiaba la nariz.
duerme, elefantito mío,
que la luna te va a oír.
no puedo ver el poema de la fuente de los leones sin acordarme de este otro, del siglo xix, del poeta suizo conrad ferdinand meyer:
auf steigt der strahl, und fallend gießt
er voll der marmorschale rund,
die, sich verschleiernd, überfließt
in einer zweiten schale grund;
die zweite gibt, sie wird zu reich,
der dritten wallend ihre flut,
und jede nimmt und gibt zugleich
und strömt und ruht.
acaban de terminar de restaurar los leones de la fuente de la alhambra. los dejaron tan bonitos que parecen de plástico. ésta es una foto de antes, de benaventearte, con turistas, golondrinas, y un gato:
de federico garcía lorca. hasta donde tengo memoria, éste es el primer poema que 'me llegó'. no el primero que supe, sino el primero que me conmovió. garcía lorca se lo dedicó a la hermana, conchita. todavía me conmueve:
romance de la luna, luna
la luna vino a la fragua
con su polisón de nardos.
el niño la mira, mira.
el niño la está mirando.
en el aire conmovido
mueve la luna sus brazos
y enseña, lúbrica y pura,
sus senos de duro estaño.
huye luna, luna, luna.
si vinieran los gitanos,
harían con tu corazón
collares y anillos blancos.
niño, déjame que baile.
cuando vengan los gitanos,
te encontrarán sobre el yunque
con los ojillos cerrados.
huye luna, luna, luna,
que ya siento sus caballos.
niño, déjame, no pises
mi blancor almidonado.
el jinete se acercaba
tocando el tambor del llano.
dentro de la fragua el niño,
tiene los ojos cerrados.
por el olivar venían,
bronce y sueño, los gitanos.
las cabezas levantadas
y los ojos entornados.
cómo canta la zumaya,
¡ay, cómo canta en el árbol!
por el cielo va la luna
con un niño de la mano.
dentro de la fragua lloran,
dando gritos, los gitanos.
el aire la vela, vela.
el aire la está velando.
esta vez con autor, francisco villaespesa marín, español, 1877-1936, poeta modernista.
nos la recitaba mamá:
caperucita
caperucita,
la más pequeña de mis amigas,
¿en dónde está?
al viejo bosque se fue por leña,
por leña seca para amasar.
caperucita, dí: ¿no ha venido?
¿cómo tan tarde no regresó?
tras ella todos al bosque han ido
pero ninguno se la encontró.
decidme, niñas: ¿qué es lo que pasa?
¿qué mala nueva llegó a la casa?
¿por qué esos llantos, por qué esos gritos?
caperucita… ¿no regresó?
¡sólo trajeron sus zapatitos,
dicen que el lobo se la comió!