24.1.11

papá y tía lily

por los días en que papá ganó en el teatro nacional el concurso ¡del bebé más lindo de costa rica!


para demostrarlo, en el baño de un bar por el lado de san josé de la montaña, hubo por años un artículo de periódico pegado en la pared, con foto del gordito y todo.

23.1.11

tiempos (muy) idos

karla, tío huber, mamá, papá, yo
vivíamos en la carretera interamericana, que estaba en construcción, en el cruce hacia buenos aires de osa.
ésa es la pared de la casa: atrás se puede ver, en primer plano, un montón de chatarra (¡¿?!), más atrás una abra y, después, la selva, limpia y pura. no sé si sobra decir que, hoy en día, de esos árboles probablemente no quede ni uno.
mamá está embarazada de eugenia. a juzgar por el tamaño de karla, el embarazo ya está adelantado. eso sitúa la foto a mediados de 1958. debe haberla tomado calo, porque me parece que fue esa vez con tío hueber.
por las sombras pareciera que la foto fue tomada a medio día, a pleno sol, claro, y que, con el fotógrafo, estamos viendo hacia el sur… pero no estoy segura.


en la parte de atrás de la foto hay un sello que dice:
 foto staufer 055 San-José C. R., 
y se puede leer que el papel es agfa-lubex.

18.1.11

archie leach: capítulo cuatro

cuando acabó el segundo trimestre, con el verano a la vista y el cuerpo de cadetes dispersándose por las vacaciones, solicité trabajo de apoyo al esfuerzo bélico, donde mejor pudieran ser empleados mis servicios de boy scout. en esos años, a media guerra, con todo el mundo de toda edad ayudando de una forma u otra, cuando hasta los jóvenes de dieciséis eran aceptados en el ejército, mi necesidad estribaba no sólo en ayudar donde pudiera, sino también en alejarme por un rato de bristol. en casa me sentía tan a menudo solo e inquieto, que acogía encantado cualquier ocupación que prometiera actividad. me dieron trabajo como mensajero y guía en southampton, en el área de los muelles, donde estaba prohibido el público y no estaba permitido nadie que no anduviera de uniforme o tuviera un pase especial.
vi partir en la noche, hacia francia, a miles de hombres jóvenes, amontonados en barcos de transporte, por los que se oraba que fueran lo suficientemente rápidos como para dejar atrás a los submarinos enemigos que los esperaban en el canal inglés. cuando estaba de servicio en las pasarelas, notaba con tristeza el instante de aprehensión, la primera premonición de peligro, que le pasaba por la cara a cada soldado, conforme les iba entregando las fajas salvavidas, acompañadas de unas frases de instrucción, dichas con alegría para ocultar lo que sentía. cientos de esos hombres se ahogaron a unas pocas millas de su patria, antes de alcanzar siquiera el frente de batalla.
aunque no era parte de nuestras obligaciones, a menudo los scouts les entregábamos mensajes, así como cantidades de cartas, a los soldados que esperaban en los cobertizos durante el último día en inglaterra. para nosotros era cuestión de honor no aceptar dinero por esos pequeños servicios. pero como no teníamos otra forma de escapar a su gratitud conmovedora, en cambio aceptábamos recuerdos, un botón militar, la insignia de un regimiento y, con orgullo de coleccionista, los exhibíamos sujetos a las fajas, que se volvían pesadas con tanto token. los soldados nos daban a veces queque y té proveniente de los comedores al final de cada cobertizo en que los mantenían el día antes del embarque.
el movimiento militar en los muelles ocurría todo durante la noche. los soldados pasaban por southhampton, las hileras de cobertizos se llenaban y se rellenaban. no había asientos, por lo que los hombres se sentaban o se arrecostaban en el piso, entre sus equipos. algunos ya habían estado en el frente y habían perdido un brazo o una pierna, pero igual iban otra vez a pelear. un oficial, un guardia, que ya había estado dos veces en el frente, había perdido un brazo y la pierna desde la rodilla, pero igual iba a reincorporarse a su regimiento en las trincheras.
mezclada con la tragedia, en southampton reinaba una atmósfera extraña de excitación y aventura. cuando volví a casa, deambulaba con regularidad por los muelles de bristol: en aquellos días, las goletas y los vapores subían por el río avon hasta el centro de la ciudad; los fines de semana, mientras la mayoría de mis amigos de la escuela jugaba cricket, pasaba las horas sentado solo, mirando el ir y venir de los barcos, acompañándolos a lugares lejanos en las mareas de la imaginación, mientras trataba de liberarme de las tensiones emocionales que me alteraban los pensamientos. una vez incluso solicité trabajo de grumete, pero fui rechazado no sólo porque era demasiado joven, sino porque no podía aportar el permiso necesario de mis padres.
sin embargo, haasta en ese tiempo tan descorazonador, el destino iba apuntando ya a mi futuro. a menudo me he preguntado si el destino determina el rumbo que toman los seres humanos o si éstos determinan el rumbo de su destino. probablemente las dos cosas.
en la escuela, mis clases desfavoritas eran álgebra, geometría, trigonometría y latín; las preferidas eran geografía, historia, arte y química; fue en el laboratorio de química, por donde rondaba en los días de lluvia en que no podía jugar fives (la versión inglesa del balonmano), donde me topé con el destino, en forma del asistente por horas del maestro de ciencias: un electricista que traían de afuera para que nos ayudara con los experimentos.
era un hombre jovial, simpático, con hijos, y un día, como respuesta amable a mi entusiasmo por aprender cualquier cosa que tuviera que ver con electricidad, me invitó a visitar el recién construido hipódromo de bristol, donde le había tocado instalar tanto la mesa de luces como el sistema de iluminación. llegué a los bastidores cuando estaba en su apogeo la matiné del sábado; de repente me encontré a mí mismo allí, en un país deslumbrante lleno de gente sonriente que bromeaba, provista o desprovista de todo tipo de disfraz y ejecutando todo tipo de cosas ingeniosas.
¡y entonces supe!
¿qué otra vida podía haber sino la del actor? jubilosos viajaban y se iban de gira. sin clase social, alegres y despreocupados, se reían, vivían y amaban animadamente. por supuesto que yo no tenía ni idea, pero a mí que me dieran la vida de actor. pero ¿cómo unirme a ellos, yo, que apenas si tenía trece años?
en cuanto se me presentaba la oportunidad, merodeaba por el teatro ése. al fin, mi amigo el electricista, probablemente para escaparse un poco de mi preguntadera eterna, arregló presentarme al gerente de otro de los teatros de bristol, el empire. allí me invitaron a acompañar y a ayudarle al hombre que manejaba las lámparas de arco, conocidas como candilejas que, a cada lado del escenario, alumbraban desde unas plataformas pequeñas o perchas precarias, situadas más bien alto.
nadie parecía pagarme nada y no sabía bien cómo se esperaba que le ayudara a nadie, excepto quemándome los dedos mientras cambiaba con torpeza los carbones al rojo vivo de las luces; pero estaba en el mundo feliz de las ilusiones y eso era todo lo que me importaba, así es que aparecía por el teatro tan a menudo como me era posible. tenía un lugar donde estar. y la gente me permitía estar allí.
una vez en una función, cuando todavía tenía ese trabajo espléndido, decidí irme más bien al frente del teatro y 'ayudarle' al hombre que manejaba el gran arco central del balcón que se conoce como platea. bueno: hasta podía sucederme que de una vez alcanzara a ver el espectáculo.
la estrella, atracción de esa semana, era un mago famoso, el gran david devant, creador de muchas ilusiones espectaculares que todavía hoy utilizan muchos magos. me senté, fascinado, junto al hombre de las candilejas, hasta que me tocó el brazo y me indicó que le sostuviera la lámpara, sin moverla, mientras encendía un cigarrillo. después supe que, durante algunos de los trucos de magia, se supone que el reflector se mantiene fijo, siguiendo instrucciones estrictas, en un punto del centro del escenario, pero el hombre no me lo dijo; yo estaba tan entusiasmado viendo a ver si descubría cómo se lograba la ilusión que, sin que me diera cuenta de lo que estaba haciendo, el rayo de luz fue descendiendo lentamente y, –¡espanto!, debajo de una mesa se produjo un relámpago enceguecedor, por dos espejos que estaban ahí y que de otra manera hubieran pasado desapercibidos.
el truco estaba arruinado. el señor devant le lanzó una mirada exasperada a la fuente de luz, que el operador me arrebató de las manos, y en los oídos me quedaron sonando algunas palabrotas bien escogidas. tartamudée una disculpa y me escurrí de allí, consternado ante semejante metida de pata.
bueno: después ya no daba la impresión de seguir siendo bienvenido en el empire, así es que empecé a aparecer otra vez por los bastidores del hipódromo. rondaba a cualquiera que estuviera dispuesto a tolerarme. no me podía quedar hasta tarde, sino sólo temprano en la noche. llevaba todo tipo de mensajes y me esforzaba seriamente por aprenderme las razones y creencias fascinantes que sustentaban el lenguaje vernáculo de los actores, mucho más interesante que el latín.
no ordeñe las reverencias [don't milk your bows/no abuse de los saludos al público]. rejunte su pie [pick up your cue/esté atento a su entrada]. nunca ande por la línea del otro [never walk on the other fellow's line/nunca empiece a hablar mientras todavía está hablando el otro]. 'actuar para los dioses' era darle la función a la galería o el balcón superior. 'seis-plegar en el frente' se decía de los actores que se quedaban en el lobby del teatro, o en la entrada de artistas, con la esperanza de ser reconocidos conforme salía la audiencia, pues el término 'formato de seis pliegos' se usaba para los cartelones a tamaño natural. un actor nunca estaba sin trabajo. estaba 'en libertad'. 'esperarse a que camine el fantasma' era esperar a que apareciera el gerente con el salario de la semana. el escenario no parecía tener lado derecho ni izquierdo, sino sólo el lado del soplón y el lado o. p., que quería decir: opuesto al soplón.
ah… era un lenguaje selecto. una noche, con los oídos al acecho de más frases que absorber, me enteré de que existía la tropa de artistas jóvenes, o de comediantes a golpes, de bob pender, cuyas filas se arralaban con regularidad en cuanto los jóvenes llegaban a edad de prestar el servicio militar. antes de darme cuenta de lo que hacía, le escribí una carta al señor pender, supuestamente de puño de mi propio padre. incluí una foto y, como era alto para mi edad y pensaba que parecía mayor, convenientemente omití explicarle que todavía no había cumplido catorce y que por eso aún no tenía la posibilidad legal de dejar la escuela.
puede que ustedes no lo crean, pero en seguida llegó la respuesta de bob pender, aunque al sujeto que mantenía un ojo solapado en el buzón de su padre le parecía que ya habían pasado semanas. el señor pender le sugería en ella a mi padre que su hijo archibald, tan prometedor, fuera a entrevistarse con él a norwich, donde estaba actuando la tropa; es más, ¡incluía el costo del pasaje en tren!
nunca se había dado semejante entusiasmo interno. dicha, incredulidad, miedo, confianza, indecisión. en el secreto de mi habitación, no podía ni dormir ni estar sentado. empaqué y desempaqué y, tras horas de hacer girar monedas como si fueran trompos y de rascarme la cabeza, me vi salir de la casa en medio de la noche y caminar por las calles desiertas hacia la estación donde, mareado por mi propia osadía, esperé un tren de primera hora. a norwich. y a la aventura.
no recuerdo nada del viaje. probablemente trataba de imaginarme lo que mi padre iba a tratar de imaginarse. a menudo los dos nos despertábamos y salíamos de la casa a horas diferentes, sin vernos. así es que podía pasar bastante tiempo antes de que me echaran de menos. tras viajar al menos cuatro horas, llegué al rededor de las diez y me dirigí directamente al teatro, donde encontré a bob pender haciendo que su tropa efectuara los ejercicios matutinos de calentamiento.
era un hombre agradable, cuadrado, fornido, de alrededor de cuarenta y dos años, que había sido famoso como el gran payaso de drury lane. sospecho que sospechó que archie y elías james leach eran el mismo corresponsal, pero igual me presentó a su amable esposa margaret, una bailarina famosa que había conocido cuando era maestra de ballet en las folies-bergère de parís. me preguntaron por mi certificado de nacimiento y les dije que lo tenía en la casa. lo que era cierto. ahí estaba. después de considerarme cuidadosamente, me dijeron que, si mi padre todavía estaba de acuerdo, me tomarían en su tropa como aprendiz. me dieron un contrato breve, escrito a mano, en el que estipulaban que yo recibiría mi manutención y diez shillings por semana para el gasto. y, ¡aleluya, ya era actor!
en el transcurso de los años he firmado muchos contratos puestos en letra de molde, largos y complejos, que especificaban que iba a devengar sumas grandes de dinero, pero desde aquél, ningún contrato de empleo me ha producido nunca la emoción de esa sola hoja de papel ordinario de cuaderno, que concertaba la oportunidad de aprender una profesión que me atraía más que ninguna otra en el mundo.
me llevaron a vivir en el mismo cobo [digs] (otro término empleado por los actores: una abreviatura de cobijo [diggins]; o sea, alojamiento y comida en una casa particular) que el señor y la señora pender, y dos o tres de los miembros más jóvenes de la compañía, también bajo custodia de las alas paternales del propietario; a la mañana siguiente, en el escenario desnudo, empecé con la instrucción de volteretas en el suelo y danzas acrobáticas, junto a un grupo atlético de diez u once muchachos adolescentes de toda procedencia. como recién llegado, como novicio, me sentía, y me veía, torpe e inepto entre los demás, y mi progreso sufría con la disparidad. pero poco a poco y muy a menudo con dolor, fui mostrando más destreza y empecé a sentir el orgullo y la confianza de los logros que adquiría. estaba resignado al hecho de que iba a pasar algún tiempo antes de llegar a ser lo suficientemente competente como para de veras poder incorporarme a los demás en frente de los espectadores.
practiqué maquillarme. me cubría la cara con una capa gruesa de pintura especial para el teatro que tardaba horas en aplicarme, imitando lo que me parecía que era la manera teatral imperante. ahora del todo no lo hago. a decir verdad, me siento avergonzado en compañía de la mayor parte de los actores y actrices que sí se maquillan. ah… ¡cuidado con la afectación! es el reconocimiento desagradable de las propias faltas pasadas.  
era inevitable que mi padre me encontrara. si bien le tomó sus buenos diez días, durante los cuales nos habíamos trasladado a una ciudad llamada ipswich. una noche, entre funciones, el portero de la entrada de los actores me dijo que un hombre que decía que era mi padre estaba esperando para verme. y, efectivamente, ahí estaba.
por dicha, bob pender venía saliendo de un vestidor cercano y pude presentarlos antes de que mi padre y yo tuviéramos la oportunidad de intercambiar demasiadas palabras nada divertidas de las que nos hubiéramos arrepentido después. resulta que mi padre era masón de alto grado, lo que quiera decir eso, y bob pender también lo era. ¡nunca hubo mejor golpe del destino para la elaboración de asunto alguno! usaban ambos insignias similares pendientes de las leontinas y como que llegaron a un entendimiento especial con sólo darse la mano. me dejaron allí, sin hacer nada y totalmente confundido, y se fueron juntos a tomarse un trago al bar más cercano. con el objeto, dijeron, de determinar mi futuro. ¿qué les parece? decidieron que yo debía terminar mis estudios.

la tropa de artistas jóvenes de bob pender, con archie leach  a la pura derecha

. - .


capítulo cuatro de catorce
primer capítulo: noviembre de 2009; segundo: enero de 2010; tercero: julio de 2010
foto de arriba: detalle de la foto de abajo, la cual, lamentablemente, está cortada

6.1.11

la iglesita de salcajá


salcajá queda en guatemala, unos ocho kilómetros al noreste de quetzaltenango. en salcajá está la iglesia más antigua de centroamérica, la iglesia de san jacinto, de 1524, que también se llama ermita de la concepción o de la conquistadora.

en google earth se encuentra fácilmente, utilizando las coordenadas
14 52' 53.81" N 91 27' 34.92" W, escritas tal cual.

no entiendo cuál es la relación de salcajá con san juan cotzal: no sé si se trata del mismo lugar, de un error en el nombre que pone google earth o de dos lugares que han crecido hasta fusionarse, pero que han mantenido los nombres individuales.

3.1.11

hoy en la noche: ¡lluvia de meteoros!

si tienen el ánimo de salir después de las doce de la noche, hoy es el pico de las cuadrántidas, y si el lugar está suficientemente oscuro, ¡se pueden ver hasta 120 estrellas fugaces por hora! algunas lo suficientemente grandes como para dejar estela.

además: ¡este año no hay luna, pues el 4 es luna nueva!

las cuadrántidas irradian de la constelación del boyero o boötes, que les pongo aquí, tomado de wikipedia:


arturo o arcturus, el guardián del oso, es la tercera estrella más brillante del cielo.



yo me iré a tirar panzarriba al patio, por supuesto, aunque no espero ver más de dos o tres por hora, cortesía de la contaminación lumínica de que disfrutamos.

2.1.11

schäßburg

ilona me mandó esta foto de la ciudad donde vive:

la ciudad de segesvár, sighişoara o schäßburg; en latín: stenarum o castrum sex y, en español, …se los quedo debiendo

se trata de una ciudad en la región de rumania que estuvo largo tiempo habitada por germanos de lengua alemana: los sajones de esa región. en alemán, la región se llama siebenbürgen y en español, pues… transilvania.

segesvár (el nombre húngaro e ilona es de etnia húngara) tiene unos treinta y tres mil habitantes y está en la lista de patrimonio cultural de la humanidad de la unesco.

ilona me contó que es el único lugar donde está documentado que de veras vivió por un tiempo el drácula histórico, y que se piensa que probablemente nació ahí mismo.

ilona vive ahora en una de las casitas del centro, donde tiene un apartamentito.

1.1.11

alexander von humboldt viene a la américa latina

alexander von humboldt 1759-1859, en 1843, según joseph stieler

humboldt había querido, en primer lugar, acompañar una excursión inglesa por el nilo. como se iba a embarcar en marsella, se tomó tiempo para pasar por parís. ahí conoció a aimé bonpland, quien se mostró muy entusiasmado por acompañarlo. humboldt entendió que los conocimientos de bonpland complementaban los propios.
humboldt sabía geografía, física, astronomía, química, oceanografía, geología, mineralogía, vulcanología, climatología, antropología, etnografía, zoología, ornitología, botánica. también entendía de geografía económica y de demografía. ya había participado en excursiones a los alpes y a escocia. bonpland era naturalista, médico y botánico.
pero la expedición no se llevó a cabo por la intervención francesa en egipto y el conflicto entre francia e inglaterra.

para alcanzar a la expedición al nilo, bonpland y humboldt viajaron primero a marsella y después a barcelona. el objeto era pasar al norte de áfrica y embarcarse allí, puesto que el barco inglés no quería atracar en marsella. pero la expedición no se llevó a cabo.

humboldt tomó entonces la decisión de participar en otra expedición. ésta le iba a dar la vuelta al mundo hacia el oeste. o sea: a partir de europa iba a bordear la américa del sur y a subir hasta el callao, el puerto de lima, y de allí partía para los mares del sur. humboldt se puso en contacto con los organizadores y quedó con ellos en que, mientras le daban la vuelta a la américa del sur, él y bonpland atravesaban hasta lima y se embarcaban allí.

pasar por las colonias españolas, antes de la independencia, no era fácil. estaban cerradas a los extranjeros. humboldt decidió que lo que necesitaba era una carta de presentación del mismitico rey de españa. el rey de españa era en ese momento uno de los que representa goya en sus pinturas. pues… humboldt le encargó a un conocido que le hiciera el favor de conseguirle la carta.

para asombro de todos, el rey de españa le mandó a humboldt la carta de presentación. pero humboldt la vio y consideró que no servía: era demasiado general, y habían escrito mal el nombre de él. todo el mundo le aconsejó, por supuesto, que no le torciera el rabo a la ternera, que estaba firmada por el rey y que eso era suficiente para abrirle cualquier puerta.

pues no: humboldt redactó él mismo la carta que quería. se la mandó al rey con un documento de lo que había investigado en españa, y le pidió que hiciera el favor de firmarle ésa. el rey le dio lo que quería.
paso de humboldt y bonpland por españa

en ese momento, humboldt ya estaba en madrid, puesto que atravesó españa de barcelona a la coruña. en la coruña, al fin, se embarcó con rumbo a cuba, pero en vez de viajar al oeste, el barco enrumbó hacia el sur, hacia las islas canarias.

el entusiasmo de humboldt por las canarias es de veras notable. de las canarias pasó a venezuela. de venezuela, a cuba. de cuba a colombia, ecuador y perú. llegó a lima a tiempo para embarcarse en la expedición que le daba la vuelta al mundo.

pero le llegó la noticia de que la expedición había resuelto no subir hasta el callao, y de chile había agarrado ya para los mares del sur. humboldt decidió que hasta ahí llegaba. se embarcó de lima a méxico. atravesó méxico, de acapulco a veracruz, volvió a cuba y, por último, visitó la capital de los estados unidos, filadelfia, antes de volver a europa.

humboldt y bonpland se embarcaron en la coruña el 16 de junio de 1799. volvieron a europa por burdeos, francia, el 3 de agosto de 1804. don alejandro se estableció en parís y gastó su fortuna personal en publicar en treinta tomos lo que había visto en el viaje.

bonpland se hizo cargo por mucho tiempo de los rosales de josefina bonaparte (eso es una grosería: era un señor jardín botánico). en 1816 volvió a la américa latina, a la parte que no conocía. murió en la argentina en 1858.



aquí hay una página interesante del centro virtual cervantes sobre el paso de humboldt por españa

31.12.10

alexander von humboldt, para despedir el año

el último mes y medio he estado ocupada con la traducción de un artículo de humboldt ¡sobre centroamérica!

don alejandro empieza por advertir que nunca estuvo aquí, pero que tiene las noticias que ha ido recogiendo de la correspondencia con algunas personas de estos lares (como don josé cecilio del valle) y que escribe el artículo con motivo de la institución del estado libre de centroamérica o guatemala.

hace una observación muy simpática en relación con el nuevo nombre que nos estamos dando porque… ¡es un neologismo!

resulta que américa central era la denominación geográfica. por otro lado, como parte de las colonias de españa, nos llamamos de un montón de maneras como, por ejemplo: capitanía general de guatemala. por esto último es que dice que la información que brinda se refiere a centroamérica 'o guatemala'.

en 1821 nos independizamos de españa para vernos al año siguiente, 'por presiones externas', en el imperio de iturbide. caído éste, en 1823 formamos primero las provincias unidas del centro de américa y, en 1824, la república federal de centroamérica.

con ese nombre, que es nuevo y que, según observa humboldt, 'está mal formado'. ja ja ja. ¡claro que está mal construido! ¿acaso decimos centro no sé qué para referirnos al centro de nada? ¿centroáfrica? ¿centroeuropa? ¿centrocartago?

la república federal de centroamérica no prosperó. pero nos dejó una manera nueva de llamarnos. dice humboldt que el nombre nuevo se inventó porque queríamos un gentilicio: poder hablar de nosotros mismos diciendo que somos

centroamericanos


29.12.10

que los cumplas muy felices

julio cortázar
preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj
de las historias de cronopios y de famas, 1962

piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire.

no te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo.

te regalan –no lo saben, lo terrible es que no lo saben–, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca.

te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico.

te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa.

te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia de comparar tu reloj con los demás relojes.

no te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj.





[los puntos y aparte son míos, –y nada más]

19.12.10

los jardines del generalife

daniel soto está en granada. éste es un detalle de la foto que me mandó del generalife:

18.12.10

¡moteles!

la entrada de wikipedia en alemán:
Motel ist ein Kofferwort* aus Motor und Hotel, die Wörter Rasthaus und -stätte sind sekundäre Nachbildungen.
Im Gegensatz zu einem Hotel sind die Zimmer im Motel direkt von außen ohne Zugangskontrolle an einer Rezeption erreichbar – meist auf kurzem Wege vom Parkplatz, um das Be-/Entladen von Gepäck zu erleichtern. Motels bieten in der Regel keine eigene Gastronomie und schenken auch keine alkoholischen Getränke aus.
Die ersten Motels entstanden mit der Massenmotorisierung zu Beginn des 20. Jahrhunderts in den USA. Als Begründer gilt der US-amerikanische Architekt Arthur Heinemann. Nach Europa kamen sie vorrangig als Autobahnraststätte ab den 1950er-Jahren sowie an anderen Fernverkehrsrouten, später auch in den Außenbereichen der großen Städte in verkehrsgünstiger Lage.
Motels sind üblicherweise einfach ausgestattet und preisgünstig. Sehr populär in Frankreich sind Motels ohne Rezeptionist, sogenannte Automatenhotels. Der Gast bucht sich per Kreditkarte ein und erhält ein Passwort, mit dem er sein Zimmer betreten kann. Eine Automatenhotelkette ist Hotel Formule 1.
In Lateinamerika und Ostasien dient ein Motel nahezu ausschließlich als Stundenhotel und wird in der Regel von Liebespaaren oder auch von Freiern und Prostituierten genutzt.
 
- . -

traducción:
motel es una contracción [una 'palabra valija'] de motor y hotel, las palabras que se usan en alemán son construcciones imitativas de carácter secundario.
en contraposición con un hotel, las habitaciones del motel son asequibles directamente desde afuera y se llega a ellas sin el control de entrada de una recepción, –por lo general por medio de un camino breve desde el parqueo, para facilitar la carga y descarga de equipaje. por lo general, los moteles no ofrecen gastronomía propia y tampoco sirven bebidas alcohólicas.
los primeros moteles surgieron en los estados unidos a raíz de la motorización en masa de principios del siglo veinte. como fundador se cita al arquitecto estadounidense arthur heinemann. a europa llegaron a partir de los años cincuenta, principalmente a las autopistas como áreas de servicio, así como a otras rutas de tráfico vehicular a larga distancia, luego se establecieron también en las afueras de las grandes ciudades, en situación conveniente al tránsito.
por lo general, los moteles están equipados de manera sencilla y son baratos. en francia son muy populares los moteles sin recepcionista, los llamados hoteles automáticos. el huésped se inscribe por medio de una tarjeta de crédito y obtiene una contraseña o clave de acceso que le permite entrar a la habitación. una cadena de hoteles automáticos es hotel formule 1.
en américa latina y en asia oriental, el motel se utiliza casi exclusivamente como hotel por horas, y le sirve por lo general a las parejas de enamorados o a los clientes y las prostitutas.

. - .
no entiendo por qué me hizo tanta gracia. tal vez porque parece que está hablando de personas.

17.12.10

papá, mamá, karla, eugenia, olga, catalina


eugenia, olga, catalina, karla




yo soy la mayor. eugenia es la tercera. eugenia es la mamá de adriana y luisa. olga es la cuarta. también tiene dos hijas: mariana y cristina. catalina es la esposa de mi hermano hermann, el menor de todos nosotros (le llevo once años). tienen dos hijas: claudia y alexa. edgar también es hijo de catalina. karla es la mamá de paola, ignacio y sofía.


fotos de eugenia, bahía de papagayo (al puro norte del país)

6.12.10

tela de araña

en tacares, en noviembre

18.11.10

recuento

con la salvedad de que los originales son mejores, ; )

job
es que dios y el diablo estaban muy sentados en un cúmulo todo apretadito, conversando. el céfiro les acariciaba el cabello y un angelillo les traía refrescos. en eso, a dios se le ocurrió asomarse por entre las nubes, así no más, a ver qué estaban haciendo sus creaturas.
por ahí abajo andaba job.
cuando se enderezó: caramba: ese carajo, job, sí que me salió bien, comentó muy satisfecho. uno no se puede desear nada mejor: le dí de veras de todo: tierras, dinero, familia, poder... e imaginate que no pasa día sin que me lo agradezca.
claro, muy fácil, ¿verdad?, le contestó el otro: eso de tener de todo y estar agradecido... si no le hubieras dado nada, en cambio…
qué va, le dijo dios, conozco bien a job: no importa qué tenga o no, igual tooodos los días cantaría lores en mi gloria.
pues… quién sabe, masculló el diablo.
entonces dios se picó: a ver, condenado, le dijo, andá, tentalo; no hay forma de que le toqués la fe.
¿de veras puedo? el diablo sintió una desconfianza sana: ¿después no vas a tratar de fulminarme con un rayo?
dios tronó: andá, te digo que podés hacerle lo que te de la gana, –excepto matarlo. vas a ver que de nada te sirve. y se volvió a ver las uñas.
así es que el diablo estiró primero una pezuña, a ver cómo estaba la temperatura más abajo, y se dejó venir.
job tenía una familia lindísima: la adoraba. los empleados lo respetaban y lo querían. año a año los campos le ofrecían cosecha abundante, los animales producían y se reproducían de manera exponencial.
pero ya ese año las cosechas no fueron buenas, el sindicato de empleados empezó a quejarse, los animales se enfermaron, los chiquitos empezaron a sacarse malas notas en la escuela, la esposa empezó a fijarse en el vecino. job siguió dándole gracias a dios por lo que todavía tenía.
no volvió a llover. el viento traía un polvo que dolía en los ojos. los empleados consiguieron mejores empleos y se le fueron todos. como no producía nada, job se quedó sin plata. perdió las tierras. pero alababa al señor por todo lo que le había dado, por lo que todavía le quedaba, por lo que tal vez podía salvar.
entonces los chiquitos se dedicaron a las drogas y la prostitución, y se le fueron muriendo uno a uno. la esposa empezó a echarse canitas al aire: al fin quedó embarazada de cualquier vecino, o de todos ellos. job la acogió, la cuidó, y la quiso como siempre la había querido. ella murió de parto, en medio de los dolores más espantosos, gritándole improperios. job mandó el bebé al hospicio y siguió dándole gracias a dios por toda la abundancia que con tanta generosidad le había permitido disfrutar.
como ya no tenía nada, mendigaba por los caminos. daba gracias porque tenía salud.
para entonces empezó a enfermarse, claro: un día le falló la vista, otro, el oído. se cubrió de sarna, de llagas, de lepra. le dio dengue, cólera y peste bubónica. cayó entre las patas de una caravana de camellos. le fallaron las piernas; rodó al caño. como ya no tenía otra cosa, le dio gracias a dios porque el caño llevaba agua con qué apagar la sed, porque sólo tenía que estirar la mano para alimentarse de alimañas.
el diablo se esperó y se esperó y siguió mandándole cositas: un día unos carajos lo agarraban a patadas, otro, a palos, o un borracho le vomitaba encima. pero job, si estaba consciente, no fallaba un solo día en sus oraciones.
la triste realidad es que, al fin, el diablo se cansó.
por eso, otro día que vio a dios tomando café en una nube, se acercó con cierto disimulo, sacó la botella de guaro para acompañarlo y, en medio de la conversación, como quien no quiere la cosa, en algún momento lanzó la noticia de que se rendía.
dios lo volvió a ver de reojo. tuvo la cortesía de no restregarle el gane. lo pensó un momento, se asomó por entre las nubes, buscó a job con la mirada, y le sonrió.
job recuperó la salud. aunque ya era un viejito viejititico, como por encanto consiguió primero trabajo, después tierras, comodidades, todo por triplicado. en el supermercado le llamó la atención una cajera despampanante, quien inmediatamente se declaró enamorada perdida de él, porque se le hizo que era gringo.
job y la cajera se casaron, tuvieron muchos hijos: una familia lindísima, que lo adoraba. contrató gente para que le administrara los abundantes bienes. los muchos empleados lo respetaban y lo querían. año a año los campos le ofrecían triple cosecha abundante, los animales producían y se reproducían de manera triple exponencial.
job le daba gracias a dios todos los días.
arriba, cuando le ponía atención, puede que dios, sentado en una nube conversando de cosas de veras serias, sonriera y se regocijara por ser tan, pero tan bueno. de veras no conocía a nadie mejor.

-.-
fábula
conversaban un día el sol y el viento cuando vieron venir a un hombre con la capa puesta.
ja, dijo el viento, a que le quito la capa en un dos por tres.
qué va, opinó el sol: apuesto a que no podés: se la quito yo.
el viento lo volvió a ver de reojo, qué hijueputa sol más creído, le aceptó la apuesta y empezó a soplar.
pero, entre más soplaba, más se envolvía el hombre en la capa, hasta que, al fin, el viento, exhausto, reconoció que no había forma.
el sol sonrió y acarició la tierra con apenas uno de sus rayos. el hombre se quitó la capa y con el pañuelo se secó la frente.
-.-
fausto
algo había aprendido el diablo del episodio de job.
como era incapaz de dejar de apostar, aunque sabía que con dios llevaba las de perder, cuando se le volvió a presentar la oportunidad, en vez de hacerle trastadas a fausto, le ofreció de todo: que buen vino, que sexo fantástico, que juventud, que viajes, que conocimiento, que el mejor criado del mundo: él mismo.
esta vez, dios ya sabía: ni siquiera se cuidó de ponerle la condición de que no se lo matara.
el diablo servía a fausto, le daba de todo, se relamía pensando en una alma más bañándose en las calderas calienticas del infierno.

hay dos versiones en cuanto a la forma en que acaba esta historia: en la primera, fausto se arrepiente en el momento de la muerte, y el diablo se queda con las manos vacías.  
-.-
plus ça change
un día estaban nicaragua y costa rica sentadas muy orondas, viendo para isla calero.

3.10.10

el volcán turrialba



hoy, a un cuarto para las once de la mañana. la cámara del ovsicori renueva cada diez segundos la imagen del cráter.

26.9.10

los dolientes de borgoña



uno de ellos. alabastro, s. xv, cenotafio de juan sin miedo


todos ellos, expuestos en nueva york



aquí hay más información

8.9.10

otro poema

this is just to say
de william carlos williams, leído por matthew macfadyen:





[al fin pude arreglar, –con handbrake, las proporciones del video, que estaban fatales.]

7.9.10

por sobre las cumbres

otro de mis poemas preferidos.



canción nocturna del caminante

por encima de todas las cumbres
hay calma,
apenas si sentís un soplo en las puntas de los árboles;
los pajaritos callan en el bosque.
esperate: pronto descansarás vos también.

5.9.10

antes de la ceniza

'antes de la ceniza' quiere decir: antes de las erupciones del irazú, que se extendieron por dos años, 1963 y 1964.

antes de la ceniza, en la finca había de estos helechos:

pityrogramma ebenea farina
éste es el reverso. del otro lado son verde oscuro.

nos los dibujábamos en los pantalones con un golpe seco que pasaba el polvito blanco de la hoja a la tela.

hace un tiempo averigué que todavía existen por el barva, pero no he ido a ver si consigo para llevárselos a olga.

tal vez se puedan recuperar.

20.8.10

las damas veladas

en realidad, probablemente  no me hubiera tomado la molestia de ver una segunda vez 'orgullo y prejuicio', aunque encuentro que la de 2005 es la mejor versión que se ha filmado hasta ahora de la novela, sino por el detalle de la estatua de la mujer velada en la colección de pemberly:



ese velo esculpido en el mármol. la cara, velada pero a la vista. ¿cómo?

de vez en cuando me entero de que otras personas también se acuerdan de esa estatua, a veces ya sin poder situarla.

como llama tanto la atención, se me ocurrió ver qué es y cómo fue hecha la mujer velada. no fue difícil encontrar la referencia: esa parte de la película fue filmada en chatsworth house, en derbyshire; la estatua es parte de la colección de la casa: una virgen vestal esculpida en 1847 por rafaelle monti, 1818-1881, escultor italiano nacido en milán, quien se estableció en londres.

las vestales eran algo así como monjas encargadas de mantener vivo el fuego en el altar del templo de vesta, en roma. en el templo no había imágenes, sino sólo ese fuego que debía arder siempre. la imagen de la película lo sostiene en las manos:


este dibujo fue hecho en el siglo xix y está relacionado con lo que se ha dado en llamar la gran exposición 'universal' del palacio de cristal de londres, 1851, donde se podía admirar entre otras maravillas, –casi todas ellas más ligeras de ropa, como apunta en el diario un visitante, 'célebre' por ese diario.

si bien la fecha de ejecución, 1847, sitúa claramente a la vestal entre los anacronismos de la película, la elaboración de damas veladas fue muy popular en el barroco y en el rococó. la estatua calza pues perfectamente en esa tradición: en cierto sentido, podría haber sido tallada un siglo antes. o dos. y haber estado en pemberly cuando llega elizabeth. en cierto sentido, puesto que las obras del siglo diecinueve carecen del frenesí característico de las de esos períodos. ésta no es del todo impávida… –sin embargo, el dibujo decimonónico no le hace honor al movimiento que en la estatua producen las telas.

hasta donde he visto, las imágenes barrocas de este tipo están talladas todas en el mármol blanco de carrara, traslúcido cuando se adelgaza, lo que le otorga credibilidad adicional al velo. esto no sucede ni con las ¿muy pocas? anteriores ni, necesariamente, con las que fueron ejecutadas después.

en cuanto a la técnica genial que da la impresión del velo, no es demasiado difícil de entender si uno ve de cerca las caras. en realidad, es un refinamiento de la técnica de tallar túnicas, mantos, o ropa en general. por ejemplo, ver en grande el fragmento de película de más arriba, pone al manifiesto que están tallados los pliegues y que, donde el velo es ralo y se ve la cara, ésta está, simplemente, tallada más adentro, con el detalle correspondiente a la transparencia del velo.

monti produjo otras donnas velatas: encontré referencias a dos bustos producidos alrededor de 1860, aparentemente basados en la vestal de chatsworth, pero diferentes entre sí. en el museo de la fundación medeiros e almeida de lisboa hay una véritas de 1853:


. . .

además del nombre (tardío) de monti, en el barroco me topé una y otra vez con antonio corradini, 1668-1752, veneciano, quien laboró en viena, dresde, venecia y nápoles, y produjo varias donnas velatas de renombre. la más importante tal vez sea la pudizicia velata de la capilla de sansevero en nápoles:


no puedo considerar sin una sonrisa esa pudicia de pechos erguidos, de expresión poco menos que radiante, cubierta apenas por un velo:


aunque, desde luego, no es la única obra deliciosamente púdica-impúdica que se topa uno en una iglesia, para que uno no se equivoque, ésta hasta tiene el nombre.

uno a veces se pregunta si el escultor estaba al tanto de la trasgresión que comete. supongo que lo estaba a veces, y otras no tiene idea de lo que está haciendo. me parece que es el caso, por ejemplo, del famosísimo orgasmo de santa teresa en la iglesia santa maria de la vittoria en roma, de bernini. bernini parece haber sido un hombre muy pío.

otra de las velatas de corradini es sara, o el luto, chiesa di san giacomo apóstol, udine. además de bella, ilustra bien el asunto del movimiento en las obras del barroco:


y está la fe del museo del louvre:


quién dice que la fe tiene que ser púdica, y quién dice qué es púdico en el mundo de las ideas platónicas.

. . .

entre más recientes, las damas veladas se vuelven tal vez más aburridas, más de cajón, hasta que desaparecen… o escasean tanto, que ya uno no se las encuentra así no más. entre las que me encontré, me gustó ésta, de burlington house, en londres:


y esta otra, de hace (apenas) un siglo, que recupera en algo el movimiento del barroco: se sabe muy poco del autor, de apellido marassi. anduvo a caballo ofreciendo sus servicios de escultor por el norte de italia y por francia.


. . .

me queda poner algo de las estatuas veladas de antes del barroco, y de las estatuas veladas de figuras masculinas, que también existen:

curiosamente, de antes del barroco, sólo me encontré dos… ¡griegas antiguas!

la primera, de un escultor llamado ioxas, del siglo cuarto antes de nuestra era:


la segunda, de un enclave griego en el desierto de libia,


la única de las donnas velatas que me encontré con un velo que no es liso. algunos tienen encajes en las orillas del velo y otros adornos, pero éste es el único que muestra un diseño ¿de flores? integrado al velo mismo. otras (y ésta también) tienen coronas y adornos encima del velo. algunas tienen cofias, gorros, sombreros o pañuelos e incluso velos más densos debajo. pero sólo ésta tiene un velo de este tipo. me recordó los velos que tenían los sombreros de señora cuando era muy chiquita: a menudo no cubrían sino la mitad de la cara y muchas veces tenían diseños como éste.

otra particularidad de las donnas velatas: casi todas tienen los ojos cerrados. sospecho que el escultor le colocaba de veras el velo a la modelo; y que el velo estaba húmedo, para poder hacer los pliegues y pegárselo a la cara donde correspondía, lo que debe haber facilitado el trabajo.

es más: me parece que para no tener que estarlo mojando y no perder los pliegues originales, probablemente no lo humedecían con agua sino, tal vez, con glicerina u otro líquido poco volátil y espeso. por supuesto, las modelos cerraban los ojos. y de ese modo las plasmaban.

tal vez un buen ejemplo de esto sea la velata de marassi. me parece que en ella se notan a la perfección los pliegues diseñados artificialmente, la mano del escultor en la modelo.

sólo me topé una estatua, la purità de corradini, donde diría que, tal vez, la velata es vieja:



en cuanto a las figuras masculinas, nada más me encontré dos casos, representados por tres estatuas:

un cristo muerto cubierto por un velo, en la misma capilla de nápoles donde está la pudicizia impúdica, –la única imagen de este tipo que sé que conocía de antes, pero que nunca me había hecho pensar en la factura, y que no pongo aquí porque siempre me ha parecido asquerosamente feo,

y dos representaciones del río nilo:

en la fuente de los cuatro continentes, en trieste, tiene un velo transparente como el de todas estas estatuas:


en la fuente de los cuatro ríos (fontana dei quattro fiume), en roma, más bien parece que se le enredó la cabeza en un saco:



el nilo se representaba velado porque todavía (en europa) no se le conocían las fuentes.


la entrada del 1º de enero de 2012 constituye un pequeño alcance a  ésta.

10.8.10

orgullo y prejuicio, montones de veces

leí por primera vez orgullo y prejuicio cuando tenía diecisiete años; empecé a reírme con la primera frase y creo que no dejé de reírme hasta que terminé el libro. entre tanto, fácilmente la he leído cuarenta o cincuenta veces, y no deja de divertirme y asombrarme.

sé que ha sido filmada en 1938, 1940, 1952, 1958, 1967, 1980, 1995, 2003 y 2005.

es muy interesante lo que pasa con una novela cuando la adaptan al cine y, a veces, muy triste cuando se trata de una obra que uno quiere. me costó mucho aprender que el resultado suele ser casi completamente independiente del original y que, si se puede, hay que hacer el esfuerzo de juzgarlo por sus propios méritos.

creo que al fin lo entendí con solaris: una novela extraordinaria, –plagada de defectos. dos películas magníficas, –que no son la novela.

de orgullo y prejuicio conozco las versiones de 1940, 1980, 1995 y 2005. me llama la atención que cada versión, también las otras, tiene sus defensores acérrimos, no sólo entre los cinéfilos sino también entre los lectores de la novela. como los tratamientos son tan diferentes, y algunos de veras muy pobres, supongo que debe haber algo de veras acertado en el hilo mismo de la narración, que la mantiene interesante en todas las transformaciones. supongo que habría que ver qué es lo que hace buena a una novela buena: qué montón de tela que cortar.

de la versión de 2005 me gustan la atmósfera, la música, algunas tomas como ésta


y lo acertado de varios personajes secundarios. a la cabeza: donald sutherland como mr. bennett; pero también tom hollander como mr. collins y judi dench como lady de bourgh, por ejemplo, aunque no calcen para nada con la descripción del libro.

nunca jamás en la vida se me había ocurrido, ni se me habría ocurrido jamás a mí sola, pensar en donald sutherland como mr. bennett, jamás de los jamases. sin embargo, en cuanto supe que le habían encargado el papel, quise ver la película, porque me pareció singularmente acertado. –y lo es. tanto, que parece que, hace más de doscientos años, jane austen inventó el personaje expresamente para él.

en realidad no entiendo para nada la maldita costumbre gringa de ponerle música a todo, que no me parece sino un intento futil de manipular al espectador. lo curioso es que no se den cuenta de que rara vez es pertinente. -y nos hayan seguido atormentando con lo mismitico a través de tantos decenios.

sin embargo, si mal no recuerdo, en este caso la música es buena y rara vez molesta, además de que la película es inglesa y no gringa: pero es una lástima, y muy evidente, si uno compara esta versión con la de 1995, que aquí el sonido no va acorde, para nada, ni con la época ni el lugar que se representan: la europa, –la inglaterra, de los años del cambio de siglo del xviii al xix. y es que, si en la versión de 1995 los pianos de la época suenan como de la época, –supongo; en 2005, suenan como de… 2005.

achará.

no es el único anacronismo, pero tal vez sí el más evidente. otro, por ejemplo, es la manera en que, 'para resumir' y acelerar el ritmo de la narración, a veces a los personajes 'se les olvidan' las maneras. un ejemplo: la escena donde darcy presenta a georgiana, que es simpática, pero un desastre. como que, para los demás, la señora gardiner es transparente, invisible e inexistente.

la primera vez que la vi, excepto en lo que a sutherland se refiere, la película me pareció perfectamente olvidable: para apreciarla tuve que verla otra vez, años más tarde, y volver a leer el libro para entender las diferencias.

con el tiempo se hará aún más evidente todo lo hija de esta época que es.

1.8.10

esta foto de eugenia

muestra a papá con mariana, luisa, sofía, adriana y paola:


y éstas son adriana y cristina:


faltan: ignacio, que está en arizona, y las chiquitillas: claudia y alexa.

al que el diablo no le da hijos, la suerte le da sobrinas, –y un sobrino.

28.7.10

¿dónde están?

me topé con la foto de un tepezcuintle: me es familiar, porque de chiquita tuve uno en una jaula. en eso me dí cuenta de que tal vez hace más de ¡cincuenta años! que ví el último. no recuerdo que tuviera los ojos tan saltones, aunque sí el pelo escaso.

Cuniculus paca

el último tepezcuintle, la última ceibita, las últimas ranitas miniatura que se pegaban a la ventana de las casas de san josé antes de la ceniza. el último armadillo. como que tengo años de no ver una tortuga, y ya no digamos una rana o siquiera un sapo.

no sé si alguna vez ví una danta que no fuera en el parque bolívar. hace un siglo todavía eran corrientes por el lado de rancho redondo, –yo todavía no había nacido.

a la culebra más grande que he visto en la vida, debe haber sido una anaconda, le pasé por encima en la carretera a limón. sentí como si hubiera matado un chiquito, pero no tuve chance siquiera de aorillar el carro. tal vez hace quince años.

ví tolomucos en la carretera a quepos; la lechuza más grande que he visto en la vida estaba paradita en un poste también por quepos. estaban los famosos cocodrilos de la orilla del térraba y, en la noche, fosforecencia en la marea.

otra vez ví tiburones en el sarapiquí. también había lagartos en las orillas.

por el poás, un coyote corría a campo traviesa, alejado de los demás que iban por los matorrales. hace veinticinco o treinta años, en el barva, un quetzal pasó volando con la cola desplegada. tengo tanto tiempo de no ir a guanacaste, que no sé si todavía se verán las cacheras de los venados por encima de las cabezas del ganado.

fui al cerro de la muerte: me dolió lo cerca que queda, y que esté cundido de abras. vimos muchos colibrís. la única salamandra que he visto en costa rica la ví allí, hace decenios.

extraño los cuyeos parados en la noche a la orilla de los caminos.

¿dónde estoy?


se me había olvidado poner que la foto es de wikipedia

14.7.10

achie leach: tercer capítulo

por otro lado, mi padre, con respeto al dinero que le costaba tantas horas de trabajo duro, me llevaba a un cine menos pretencioso, menos caro, aunque más grande, el metropole: una estructura tipo establo, llena de chiflones, que en aquellos días tenía los asientos duros y unos pisos desnudos contra los que, a la vez, podíamos zapatear para expresar disgusto contra el villano y mantenernos los pies calientes. olía a impermeables y cubre zapatos de hule, y nada de té ni tenedores de repostería. aun así, de los dos, era mi preferido.

esa visita semanal seguía una rutina regular: como los hombres podían fumar en el metropole, pasábamos primero a la tabaquería favorita de mi padre a comprar su tabaco de pipa preferido y, en seguida, a la tienda siguiente por unas cuantas de nuestras manzanas favoritas, sea russet o morgan sweet o, a veces también, una bolsita de mentas blancas y redondas y, si yo me estaba portando de mi manera más encantadora, puede que hasta una barra de chocolate. después seguíamos a nuestra película favorita: una serie semanal fascinante llamada la mano que agarra, the clutching hand. palabra. siempre terminaba con el héroe o la heroína en un peligro horroroso, con objeto, supongo, de tentar a los clientes a volver al siguiente episodio. vivíamos, y amábamos, cada aventura y yo, cada vez, descuidaba a la semana siguiente un montón de tareas de la escuela, por estar pensando de qué manera iban a poder zafarse el héroe o la heroína del apuro extraordinario en que habían quedado. me pregunto por qué los cines de hoy no muestran series semanales. ni siquiera las series de la televisión tienen ya forma de serie: cada episodio tiene un argumento cerrado en vez de ser una historia que continúa. a mí me gusta pensar que la vida sigue, sin importar cuán arriesgada sea.

conforme fui creciendo, me fueron permitiendo quedarme levantado hasta más tarde. cuando yo era niño, no había ni radio ni televisión, sino sólo una plétora de tareas domésticas que no me atraían para nada. de hecho, les tenía pavor y, si bien había empezado a estudiar para obtener una beca y poder pasarme a una escuela mejor, mi cabeza persistía en negarse a la penetración del conocimiento académico.

creo que mi maestra de piano, una mujer irascible y nada guapa, venía a casa específicamente a golpearme los nudillos de la mano izquierda con una regla. curiosamente, aunque era zurdo, interpretaba con debilidad las notas bajas. si esa mano 'baja' fuera tan fuerte como sospecho que es de baja mi naturaleza, sería un virtuoso; es evidente que con los años no ha mejorado la forma en que toco piano porque, tras un minuto y medio de atención aburrida, mis amigos se escurren calladitos o vuelven a lo que estaban conversando.

no estaba resultando un niño modelo. me deprimía ser bueno, según lo que me parecía que era la concepción adulta de ser bueno, y las cosas a mi alrededor no andaban bien. inminente la primera guerra mundial, la relación entre mi madre y mi padre parecía volverse a paso seguro cada vez menos feliz. al final de cada día, mi padre llegaba cansado a casa y se acostaba temprano, y un fin de semana, cuando volví de la escuela, mi madre no estaba. mis primas me dijeron, o más bien, cuando les pregunté, me hicieron creer que se había ido a la playa. parecía más bien inusual, pero lo acepté como una de esas cosas peculiares e inexplicables a que a veces son propensos los adultos. pero las semanas fueron pasando y mi madre no volvió. empecé a pensar que tal vez no iba a volver del todo. mi padre parecía cartearse con ella y siempre decía que me enviaba su amor, lo cual, desde luego, yo siempre pedía que le devolvieran. había un vacío en mi vida, un humor triste que afectaba cada actividad diaria a que me dedicaba para sobreponerme; pero no hubo otra explicación en cuanto a la ausencia de mamá, y gradualmente me fui acostumbrando al hecho de que no estaba en casa cuando yo llegaba, –y se fue haciendo evidente que tampoco se esperaba que volviera.

mucho tiempo después supe que había sufrido un colapso nervioso por el que la llevaron a recuperarse a una institución en un pueblo cercano y tranquilo. yo no volví a ver a mi madre en más de veinte años; para entonces, mi nombre había cambiado y yo era un hombre hecho y derecho que vivía en california, en américa, a miles de millas de distancia. la mayor parte de la gente del mundo me conocía tanto de vista como de nombre, pero mi madre no.

no es sino hasta recientemente que supe una de las causas del por qué se retiró mi madre dentro de sí misma. pocos años antes de nacer yo, mis padres habían tenido otro hijo. el primogénito. un bebé quien, por desgracia, murió de apenas unos pocos meses por algún tipo de convulsión. me enteré de que mi madre estuvo sentada junto a la cuna, noche y día, amante, solícita y rezando por él, hasta que quedó exhausta; y una noche, cuando el doctor le ordenó que se fuera a acostar unas cuantas horas para que no sufriera un colapso, el bebé se murió mientras ella dormía. tal vez fue semejante golpe, el verse en la necesidad de suprimir un recuerdo así, lo que la hizo emprender esa retirada decisiva del mundo.

hoy, a los ochenta y seis años, mi madre está bien, muy activa, fuerte, nerviosa y aguda: es excelente compañía. a veces nos reímos hasta las lágrimas. es una mujer pequeña: viéndola, a menudo me pregunto cómo crecí hasta llegar al metro ochenta y siete. compra con tenacidad antigüedades menudas: los vendedores locales han aprendido a aumentarles el precio por adelantado para podérselo bajar más tarde o, si tienen la suerte de verla venir, a cerrar puertas y ventanas para protegerse del impacto de sus encantos y la honestidad de su edad. ella misma hace las compras del mercado y todo el trabajo de una casa que no es nada pequeña para los estándares provinciales; cada vez que alguien le sugiere que consiga quién le ayude, asegura que ella hace mejor las cosas, cariño, y no quiere que nadie le esté diciendo qué tiene que hacer o atravesándosele en el camino, cariño, y el hecho en sí de estar ocupada la mantiene en buena condición, ves, cariño. lo cual, sin duda, es todo cierto.

una noche de verano supe por primera vez de dónde venían los niños: lo explicaba un pachuquillo bajo la lámpara del final de la calle. no aprecié la información, ni estaba tampoco muy convencido de que fuera cierta, y algo en la complacencia condescendiente del joven mientras repartía los detalles, me hizo detestarlo desde ese instante. después descubrí que la información era correcta, pero pasaron años antes de que me armara del valor necesario para ponerla a prueba. resultó una teoría factible y placentera: de veras que, con esto, el mundo civilizado se topó algo bueno, pero todavía no he perdonado a ese muchacho.

durante la guerra nos dieron libretas de racionamiento para la comida pero, a menos que uno estuviera emparentado con el verdulero local o fuera desmedidamente confianzudo, había poca esperanza de conseguir azúcar o mantequilla, y era nula la posibilidad de obtener productos importados de cualquier tipo. me acostumbré a tomar té sin azúcar y sigo sin endulzar el té o el café. pero en ese tiempo no apreciaba las cualidades benéficas del sabor de la margarina y me hacía mucha falta la mantequilla. ahora como otra vez margarina.

archie leach aparece de primero, a la izquierda; sospecho que la foto está recortada


-.-


capítulo tres de catorce.
colgué el primero en noviembre del año pasado, el segundo, en enero de este año.  el cuarto… antes del siglo entrante, espero.
foto: más o menos a los doce años, de scout


capítulo cuatro: enero de 2011